Nada particular

Jesús Morales


Noche de San Juan

07/07/2020

La semana  pasada Ángel Monterrubio escribió en su entretenida y original columna ‘Tente nublao’  (sí somos amigos está claro) algunas leyendas que se cuentan en los pueblos de nuestra comarca en los días próximos a la fecha de la Noche de San Juan, recordó Ángel muchas aunque dejó una que me parece especialmente curiosa y original y que gustaría contarla con el único propósito de completar el interesante artículo de Monterrubio.
Un día estábamos Eusebio de la Casa, Rafael el archivero municipal también amigo y  forofo de la cultura y las tradiciones de Talavera y  comarca y yo cuando salió este asunto de las leyendas de San Juan; Eusebio nos contó una de estas leyendas de estas fechas que hay en Lucillos y que oyó en boca de su abuelo Ángel; recuerdo que a Rafael le pareció muy curiosa y original, dijo desde su conocimiento,  que en las apariciones sanjuaneras había de todo: ninfas, hadas, moras etc, pero nunca una liebre cono en la leyenda lucillana y es que según lo que contó  Eusebio que la leyenda que se cuenta en Lucillos, que el escuchó en labios de su abuelo Ángel, dice en el pueblo que en la noche de San Juan a la orilla de un remanso que forma un arroyuelo que sale de una cueva que llaman allí La Mina, se peina una mora con un peine de plata, todo ocurre en el paraje llamado Segaverde; dicho paraje está a unos dos kilómetros del Alberche y a Cinco del Tajo, entre los dos ríos; allí se peina la mora su hermoso pelo negro con un  peine de plata hasta que con las primeras luces del alba la mora se transforma en una liebre y corre para confundirse con la gran cantidad que hay allí de conejos y liebres, estos lepóridos abundan en Segaverde por lo que la desaparición de la mora-liebre es rápida.
Me complace mucho haber contado esta leyenda de la noche de San Juan que pertenece al folclore de Lucillos, Tierra de Talavera, lo que demuestra que por muy oculto que a veces esté el espíritu de nuestra tierra, ese espíritu sigue vivo y con tan buena salud que encontramos pequeños tesoros como esta leyenda sanjuanera, de todas maneras hay grupos que no deja de ser un conjunto de hombres que viven un legado común. Hay un grupo muy interesados en que estos tesoros no se pierdan y sigan formando parte del legado cultural de una comarca como los que componen La Enramá.