RATAS DE DOS PATAS

Ángel Villarino


Degenerando

13/11/2020

Se ha hecho viral estos días un vídeo de John McCain concediendo la victoria de Barack Obama en las presidenciales de 2008. El senador admite la derrota, ensalza a su contrincante y da las gracias al pueblo norteamericano por haber acudido a las urnas. Concluía así la última gran aventura de un político de otra pasta, de otros tiempos, a quien tuve la ocasión de conocer brevemente en un encuentro con corresponsales años después.
Siempre me ha fascinado la figura de McCain pero con los años y el deterioro de la política americana -y no solo la americana- su figura se hace cada vez más grande. Uno de los episodios más épicos de su larga y provechosa vida se convirtió en objeto de polémica precisamente durante aquella contienda electoral. Las televisiones gringas rescataron un episodio de la Guerra de Vietnam, cuando el avión que pilotaba el joven capitán McCain cayó abatido sobre el lago de Truch Bach, en Hanoi. Los soldados vietnamitas lo sacaron del agua, le curaron las heridas y lo encarcelaron en el llamado ‘Hanoi Hilton’ durante cinco años.
El episodio volvió a estar de actualidad en 2008 y viajé a Vietnam a entrevistar en su casa al carcelero y presunto torturador de McCain, el comandante retirado Nguyen Tien Dan. El encuentro fue un poco decepcionante: habló sin salirse demasiado del guión gubernamental en un cuarto mal iluminado por cuyas esquinas correteaban las ratas. Pero al acabar, con la grabadora ya apagada, cuchicheó unas palabras con la traductora. «Me ha dicho que quiere que gane McCain, que le tiene mucho respeto, pero que eso no lo puedes poner en la entrevista».
El apoyo de un anciano carcelero vietnamita es un chispazo tan cinematográfico, tan enorme, que dan ganas de llorar si se compara con cualquier episodio biográfico de gente como, yo que sé, Adriana Lastra o Gabriel Rufián. Así hemos llegado hasta aquí: degenerando.