En el Camino

Enrique Sánchez Lubián


Abandonado

12/07/2020

Empeñados en cargar contra Pedro Sánchez, algunos periódicos dicen que el presidente del Gobierno ha ‘abandonado’ al rey emérito. Sustentan sus titulares en las declaraciones realizadas durante la visita de Guiseppe Conte, en las que calificaba como «inquietantes y perturbadoras» las últimas noticias sobre los tejemanejes del Borbón, alabando, además, que los medios de comunicación no estén mirando a otro lado, que la Justicia ya esté actuando y que la Casa Real haya tomado distancia sobre don Juan Carlos.
Cuantos acusan a Sánchez de esta ‘deslealtad’ figuran, sin duda, entre los periodistas a quienes Quique Peinado ha dado un buen repaso en ‘Su amante, Corinna era su amante’, artículo publicado esta semana en ‘Infolibre’. En él expresa su rechazo a esa generación de informadores «que callaron, tragaron y validaron todos estos dispendios del rey padre», sintiéndose escandalizado por la tibieza mostrada ante sus andanzas y por la forma en que durante años nos relataron «como si fuéramos niños o gilipollas ese mundo de los desmanes crematísticos o libidinosos del rey», imponiendo «una visión edulcorada y cortesana de la monarquía actual», reproches, por cierto, extensibles a otras muchas personas de muy distintos ámbitos sociales.
El descrédito del rey emérito es total y los españoles merecemos conocer toda la verdad de cuantas opacidades afloran sobre él. Las diligencias abiertas por la Fiscalía del Supremo han de llegar hasta el final, sea cual sea el mismo. Idéntica actitud debería haberse tenido en el Congreso de los Diputados para investigar los escandalosos hechos que van desvelándose, pero PSOE, PP y VOX rechazaron la comisión pedida por Unidas Podemos tras informar los letrados de la Cámara que la inviolabilidad del rey es «permanente». Sobre esto, Sánchez, en entrevista con ‘Infolibre’ y ‘Eldiario.es’, se ha mostrado partidario de afrontar cambios en la Constitución para limitar tal prerrogativa recalcando que no debe haber espacio para la impunidad.
El respeto por la dignidad colectiva de la sociedad española es incompatible con actitudes tan poco ejemplarizantes de quien fuera jefe del Estado durante treinta y nueve años. Cuando lo de Botsuana, ‘El Roto’ publicó una magistral viñeta situando el asunto en su justo lugar: «demasiada corona para tan poca cabeza», decía. Y en esas seguimos.