NOTAS AL PIE

Javier D. Bazaga


¡A septiembre que vas!

12/06/2020

Lo de acordar la vuelta al cole entre Ministerio y comunidades autónomas está siendo más difícil que encontrar una aguja en un pajar, o un cocodrilo en el Duero. Igual que está ocurriendo con la desescalada, estamos aprendiendo poco a poco a funcionar en esta «nueva normalidad» que, a nadie que conozca, le gusta que sea nueva. Todos desearíamos -igual no- que fuera la misma que teníamos antes de la crisis del coronavirus. Pero es lo que hay.
Tampoco creo que sirva aquí apelar al sentido común de cada uno de nosotros. Si en cada escalón que hemos ido descendiendo hemos podido comprobar cómo el género humano puede ser de lo más estúpido, convocando reuniones, manifestaciones, fiestas y botellones masivos que han vuelto a poner en riesgo los logros alcanzados.
Ayer se reunieron, como viene siendo habitual, por videoconferencia, los consejeros autonómicos de Educación con la ministra Isabel Celáa para intentar acordar esa vuelta al cole en el mes de septiembre. Y si ese mes ya era sinónimo de asignatura pendiente, imagínense ahora. Primero se dijo que sería difícil la vuelta a las aulas. Luego que sería por turnos Luego que mitad presencial y mitad a distancia. Ahora todos, pero con distancias y medidas de higiene para evitar los contagios. Y lo cierto es que nadie sabe lo que pasará de aquí a septiembre. Faltan tres meses. Y les recuerdo que en los tres meses anteriores hemos visto cosas que ni podíamos imaginar.
A muchos ha indignado que se haya priorizado la vuelta a las terrazas y a los bares de los confinados que las vuelta de los alumnos a las aulas. Ellos también han estado confinados, con la dificultad que supone para ellos entender lo que estaba pasando, y por qué. Habrán visto esa viñeta de un profesor reservando sitio en una terraza para sus alumnos para poder seguir impartiendo clase. Era el único sitio donde se ha permitido reunirse estos últimos días. Qué ironía.
Pero a lo que vamos. Cada semana -y no cada mes, o cada trimestre- los economistas de todo el mundo revisan sus previsiones porque, cada semana, las condiciones y las perspectivas cambian. Tanto por las medidas a adoptar en cada una de las fases de la desescalada, como en la evolución del virus. Recuerden que ya hay comunidades autónomas que están pisando el freno en la desescalada, con las prisas que había por cambiar de fase, ante el miedo a que se den nuevos brotes, como en el País Vasco. Así que puede que nos estemos precipitando si queremos definir ya, ahora mismo, las medidas que regirán la vuelta a las aulas el próximo curso. Llevamos semanas pendientes de la evolución de la pandemia. No lo echemos todo por tierra por contentar solo a unos pocos con ganas de dar un puñetazo en la mesa. Qué duda cabe que todos necesitamos certidumbre para poder abordar nuestro futuro, y preparar las aulas para ese momento con plenas garantías, pero quizás valga más ser precavidos y tener la certeza de que nuestros hijos aprenden con seguridad, que tener que recuperar esta asignatura.