Amboades

Miguel Ángel Flores


Tra(i)cción

Es decir, los traidores de todos los niveles han tenido alguna vez un precio, y ese precio les ha hecho llegar a estar bien y vivos, y el traicionado estar mal y quizá muerto, pero, eso es el objetivo a conseguir mediante una tracción total de traiciones. Cada paso que da un traidor, es para su beneficio personal, y lo malo que cada vez hay más traidores, porque cada vez todos los traidores quieres estar cada vez más arriba, de su nivel. Es como subir a otra pantalla, a costa del precio que sea, y cuando se ha probado el sabor de la traición, cuando la tracción se multiplica, y cada vez es mejor la posición del quién traiciona, a costa de ir escalando sin moral alguna en lo íntimo, pero eso sí, (auto) diciendo que todo lo hace, por el mejor momento del resto, o de la pareja o del negocio. Y todo lo hace bajo el amparo de la dignidad, de la honestidad, etc., etc., es en definitiva el resultado de la sociedad que vivimos. Ésta nueva sociedad súper desarrollada, e igualitaria que tenemos, desde hace varias décadas, llena de beneficios y bla, bla, pero quien va llevando la tracción de los asuntos, de la buena ejecución de las cosas, tanto en lo íntimo, como en las amistades, en las relaciones de amores, en grupos de amigos, en sociedades o asimismo en grupos de religiosidad, o entidades de todo tipo, profesionales, ameteurs o de aspectos sociales sin intenciones de beneficio; indudablemente, por la pura tracción, que lleva la humanidad en esta parte del planeta, a un destino aún nada definido. Por ello se da pie a ver quién en algún momento dado traiciona algo a alguien, por alguna cuestión que siempre en el principio es hasta inocua, pero que lleva el embrión de la envidia, y ello hace que por ese tumor (maligno por supuesto) pequeño en principio, ergo se dé el primer acto personal de traición, y a partir de aquí, ya con el tumor no curado de la comisión de la primera traición, todo es seguir en ese avance. Para llegar al punto donde la ambición personal dé de sí, cometiendo traición tras traición, llevándose por delante a quién sea necesario, aunque el traicionado acabe en el ostracismo o peor aún…