Barrio de Santo Tomé

Juan Ignacio de Mesa


Santa paciencia

Vamos camino de que transcurran tres meses desde que se celebraron las elecciones generales. Desde entonces se han celebrado elecciones municipales, regionales y europeas, se han constituido todos los ayuntamientos y diputaciones, elegidos alcaldes y presidentes.
Lo mismo ha sucedido en las comunidades autónomas en las que se celebraron elecciones, al igual que están tomando posesión los cargos de las Instituciones Europeas.  Mientras tanto, seguimos con el Gobierno Central ‘en funciones’. El debate de investidura se celebrará a finales de este mes y, según parece, el nombramiento de Pedro Sánchez está en el alero, con lo que, con casi toda seguridad, nos tendremos que hacer a la idea de una nueva convocatoria de elecciones para otoño. Llevamos desde 2015 con más Gobiernos ‘interinos’ que efectivos.
Los ejemplos de Italia y Bélgica en donde este tipo de situaciones también se han dado en algunos momentos, no deben servir de excusa para ver otros modelos en los que el tiempo que media entre elecciones y toma de posesión del Gobierno respectivo, se mide en días sin llegar a una simple semana. ¿Que tenemos un procedimiento electoral complejo? Eso ya se viene diciendo desde hace más de veinte años. La cuestión es que en la época del bipartidismo no había, ni se quería, modificar y ahora que el voto está más disperso, la falta de capacidad negociadora y los intereses de parte, hacen muy difícil que se pueda llegar a un acuerdo que nos saque de esta situación. Comenta un buen amigo, experto constitucionalista, que habría que empezar a exigir a los líderes políticos que se ganaran el sueldo, que si no son capaces de llegar a acuerdos y pactos, que dimitan y no se puedan volver a presentar. El enfado de los ciudadanos aumenta, el propio CIS de Tezanos dice que los españoles consideran a los políticos como el segundo problema que España tiene.  Y hasta creerán que se han ganado unas vacaciones en Agosto. Y puede que hasta se las paguemos. Por convicción seguiré votando en todas las elecciones que se convoquen, pero me parece que como haya elecciones generales la única salida que nos están dando es votar a ‘bríos’ como exclamaban algunos héroes de nuestros tebeos infantiles.