Tente Nublao

Ángel Monterrubio


Bandoleros, guerrilleros y maquis

14/10/2020

Bandoleros, guerrilleros y maquis son tres palabras distintas que utilizamos para definir el giro tan español de «echarse al monte». A las personas que se echaban al monte en España se les llamó tradicional e históricamente bandoleros: ‘gentes que seguían algún bando por enemistad, odio o ideas diferentes hacia otro y se hacían al monte’.
La acepción también se extendió posteriormente a los ladrones y salteadores de caminos, actividad muy propia y tradicional en todo nuestro país desde tiempos remotos, así nos lo recuerda un texto de Diodoro, uno de los primeros historiadores que describen las tierras de la Península Ibérica: «Hay una costumbre muy propia entre los iberos y es que cuando alcanzan la edad adulta, aquellos que se encuentran más apurados de recursos, pero destacan por el vigor de sus cuerpos y su denuedo, proveyéndose de valor y de armas van a reunirse en las asperezas de los montes; allí forman bandas considerables que recorren Iberia, acumulando riquezas con el robo y ello lo hacen con el más completo desprecio a todo».
En la Guerra de Independencia nació el nombre y el concepto de guerrilla tal y como ahora lo conocemos: «partida de gente no organizada en ejército que hacía la guerra hostigando al enemigo con sorpresas, asechanzas y emboscadas en su propio territorio» y desde ese momento, cuando los hombres que «estaban en el monte» los movía una idea política, se les denominó guerrilleros. Así lo veremos en las Guerras Carlistas y en la resistencia contra el régimen de Franco después de la Guerra Civil Española.
En este último caso también conocido como el ‘makís’, palabra que viene del francés dialectal ‘prende le maquís’ que significa ‘huir al monte’ y denominaba en Francia al movimiento guerrillero que en la II Guerra Mundial dio cuerpo a la Resistencia contra los alemanes. La participación de españoles en la Resistencia fue numerosa y de ahí motivo para calificar de la misma manera a los guerrilleros antifranquistas que, desde la frustrada invasión del Valle de Arán en 1944, fueron entrando en España para unirse a la resistencia armada que funcionaba desde 1939.
El primer bandolero en la Península del cual tenemos noticias será el caudillo lusitano Viriato, convertido en héroe de la resistencia contra la dominación romana, tras las matanzas del pretor Galba.  en el transcurso de las Guerras Lusitanas.