CRÓNICA PERSONAL

Antonio Casado

Periodista especializado en información política y parlamentaria


El destape de Casado

24/10/2020

El sonoro fracaso del candidato Abascal como aspirante a la Moncloa desapareció entre las malas noticias sobre la evolución de la pandemia. Los resultados de la moción de censura de Vox contra el Gobierno de Sánchez coincidieron con los peores resultados del recuento diario de contagios, hospitalizaciones y fallecimientos.La coincidencia cursa como metáfora de la pandemia extensiva, más allá de lo sanitario. Invade los ámbitos de la economía, la política y la convivencia social con la misma capacidad devastadora. Al virus en este caso lo llamaremos incertidumbre, desaliento, pesimismo, ansiedad colectiva y desafección institucional.

Mientras la gente se contagiaba cada vez más, se moría o perdía su puesto de trabajo, los dirigentes políticos botaban y rebotaban en su castillo hinchable de feria. La resultante, tan simple como positiva, se contiene en el "hasta aquí hemos llegado" de Pablo Casado, porque "no somos lo mismo ni queremos ser como usted", le espetó a Santiago Abascal. Un verdadero destape del líder del principal partido de la oposición. Se llevó los mejores y más nutridos aplausos del hemiciclo. Por desmarcarse así de Vox, en un movimiento similar al de los partidos europeos afines al PP (liberal-conservadores) respecto a fuerzas emergentes de la ultraderecha euroescéptica y xenófoba.

Según explicó en su cruce parlamentario con Abascal, la moción de Vox no solo estaba condenada al fracaso. También servía para tapar los errores del Gobierno y perpetuar a Sánchez en la Moncloa. De modo que el líder del PP tuvo que rechazar al candidato Abascal, porque "no está capacitado" y porque su alternativa es "irresponsable y corrosiva". Un punto de inflexión en el escenario político. También en la línea del PP, ahora hacia un centro deshabitado por la polarización y el enfrentamiento entre los partidos de la centralidad, PSOE y PP. Ese retorno a las zonas templadas será muy ventajoso para la causa del bien común, si se confirma la tendencia.

Y si de verdad se confirma, decaerían los vengativos amagos de Vox en Madrid, Andalucía y Murcia, donde el PP gobierna gracias a los votos ultras. El éxito de una eventual maniobra en ese sentido dependería del PSOE. Y no parece que, después de lo visto y oído el miércoles y el jueves en el Congreso, los socialistas quieran dar la razón a Casado cuando dice que "Vox es el socio en la sombra de Sánchez". Al fin y al cabo, Casado hizo lo que Sánchez le pidió: romper con Vox. Es lo que procedía para restablecer los puentes entre el partido que manda en España y el que aspira a mandar.

Esperemos que el gesto del Gobierno de retirar la iniciativa judicial reprobada por el Consejo de Europa facilite el acercamiento. Si PP quiere usar su capacidad de bloqueo en la renovación del CGPJ, que la ejerza en el apadrinamiento de candidatos (la matemática de los tres quintos se lo permite), no en la voluntad de sentarse a negociar.