Nada particular

Jesús Morales


Nubes de mosquitos y trasvase

06/04/2021

Debido a mi glicemia, para los menos puestos como yo en la jerga médica, azúcar en la sangre, tengo que dar un buen paseo todos los días para eliminar glucosa y bla, bla, bla. Imagino que esto a ustedes lectores de esta columna no les importará gran cosa, otro asunto es que les diga que en los últimos días en estos paseo con mi amigo Octavio nos han acompañado verdaderas nubes de mosquitos, multitudes de estos repelentes insectos que han hecho de mis inocentes paseos una cruz y una lucha contra la muchedumbre, de insectos claro.
Como todas las semanas, a partir de aquí no tengo más remedio que dirigirme directamente a la señora Élez, alcaldesa de Talavera como es bien sabido por todos los sufridores de esta zurrada y apaleada ciudad. Y es que digo, señora alcaldesa y concejales de su dignísima Corporación y esto y aquello, si hay un número de mosquitos semejantes a las arenas del desierto o a las estrellas de cielo, que decían de los descendientes de Abraham y estamos en fechas de semana santa, ¿qué pasará en junio, julio o agosto?, ¿habrá que emplear las corazas de las que hablaba el otro día o sucumbir a la amenaza mosquiteril? Malo, muy mal asunto se mire por donde se mire.
Lo que pasa es que cualquier situación por pésima que sea siempre es susceptible de empeorar y aquí están nuestros amadísimos murcianos con sus no menos adorables asociaciones de regantes a la cabeza entre los cuales se encuentra Asaja Murcia  que ya ha anunciado que movilizará a sus afiliados y simpatizantes en contra de los mínimos recortes que el Ministerio ha previsto y que ya en febrero prevén trasvasar a Murcia AUTOMÁTICAMENTE 132 H cúbicos pase lo que pase, si hace frío como si hace calor, si llueve como sino. El vocero de los trasvasistas murcianos Manuel Buitrago, escribe  en La Verdad que esto es sólo aplicar «las reglas de la explotación», me acuerdo de la madre y la parentela de esas reglas de explotación. Lo que está más que claro es que a los murcianos les importamos un pimiento y nuestro futuro y nuestro desarrollo  menos. Cegados con la urbanización feroz y descontrolada de su costa ni escuchan nada ni les importa nada más que su pernicioso bolsillo, y es que si algo de interés tiene esa costa es lo salvaje y poco tocada que está, pero se ve claro que lo que pretenden es hacer unos cuantos «Benidormes»  o forrarse bien; todavía les importan menos la ecología natural y sus exigencias para vivir en un planeta mejor. Pues nada, si quieren manifestarse y movilizarse que lo hagan de una vez y que dejen de darnos el tostón con que se van a movilizar ya tal y cual, que ya está bien de sandeces murcianas.