LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


Corea del norte / Corea del sur

Qué felices deben estar los del Corea del Norte donde no hay paro, -ni jabón-, y qué desgraciados deben ser los del Corea del Sur, esclavos del trabajo, con paro, con pobreza a veces, por  mucho que multipliquen por 20 el salario mínimo de Corea del Norte. Los norteños están orgullosos de su país, y si no, no hay más que ver los desfiles militares que monta el tal Kim donde no recibe más que pétalos de flores. Los coreanos del sur protestan con razón, pues aún a pesar de ser un país desarrollado que casi se codea con Japón en nivel de vida, tienen muchas reivindicaciones en la almohada. Los de Corea del Norte, son tan felices que aún a pesar de morirse de hambre, nunca han hecho una manifestación en contra de su líder mesiánico. Él les protege de todo mal, porque es el país mejor defendido del mundo, y si no, solo hay que mirar en las noticias los ensayos de misiles amenazadores con los pueblos colindantes, el primero Corea del Sur. Qué malo es el capitalismo, y si no que se lo pregunten a los chinos, que antes con el comunismo vivían felices y nadie se planteaba ni la más mínima reivindicación, y ahora, abducidos por el mundo occidental y por el crecimiento desmesurado de su economía son conscientes de que hay ricos y pobres. Antes no los había, pues como en Corea del Norte todos eran iguales, y por tanto ¿Qué necesidad había de protestar? Mirando al vecino se te quitaban las ganas. Sin embargo en los países capitalistas lo único que hay es envidia malsana. Es verdad que casi todos tienen coche, muchos su propia casa, y hay una seguridad social que en caso de enfermedad les protege, pero luego están las autopistas y las carreteras, centros demoniacos de muertes violentas en esos automóviles que pueden correr hasta 200 Km/hora. Ese problema no existe en Corea del Norte donde todo el mundo va en bicicleta ni existía en China cuando todavía no se habían creado esos gigantes puentes para salvar la distancia de la carretera al suelo y que estamos viendo en esos malvados reportajes que lo único que generan es mala sangre. Los coreanos del norte van todos vestidos igual, suben en autobuses y van en bicicleta a trabajar porque todos son iguales. Por eso no hay manifestaciones ni partidos políticos ni existe la UGT ni CC.OO. ¿Para qué van  a protestar si todos son felices con el partido único?  Por eso según las noticias que publican los coreanos del norte hay tantas huidas de coreanos del sur a Corea del Norte. El hombre siempre ha sido romántico, y es preferible estar sin jabón, sin chicles, y sin seguridad social que tener que competir por tener mejor coche que tu vecino. Y además, ¿Para qué queremos la moda? ¿Cuál es la razón de que unas mujeres tengan que estar más guapas que otras por el mero hecho de haberse comprado un vestido a la última en unos grandes almacenes? Con la igualdad se acaban las envidias.