Greguerías

Aurelio de León


Es el momento

Todo en esta vida tiene su principio y tiene su fin. Mi colaboración semanal con La Tribuna empezó el año 2002 a petición de Carmen Sánchez Jara, entonces directora del periódico en Talavera. A lo largo de todos estos años he realizado semanalmente esta tarea con verdadera ilusión, intentando transmitir por escrito mis reflexiones sobre hechos y acontecimientos de la vida social, religiosa y cultural de la gente o sobre asuntos y cuestiones que creía oportuno abordar por considerarlos de interés para el pueblo. Y lo he hecho procurando no ofender a nadie y alejado en todo momento de cualquier manifestación que pudiese incitar a la crispación. Al contrario. En todos mis artículos -no sé si lo he conseguido- he buscado la manera de proponer pistas que pudiesen servir para dar respuesta y solución a los problemas que, en mi opinión, consideraba importantes. Agradezco a la dirección del periódico el que se haya dignado publicar mis pensamientos sin rectificar ni una coma ni añadir un punto a los mismos. 
Pues bien. Ha llegado el momento de decir adiós a esta noble tarea que, con tanto entusiasmo, he intentado llevar a cabo a lo largo de todo este tiempo. Mi progresiva dificultad en la vista y la imposibilidad de seguir contando con mi íntimo amigo y colaborador José Luis González Talaverano me impiden continuar con esta gratificante y gozosa responsabilidad. Con inmenso cariño agradezco a José Luis su valioso apoyo y eficiente aportación a la labor que entre los dos hemos realizado. Muchas gracias, querido amigo. Muchas gracias también a La Tribuna y, de modo especial, a Carmen, de quien, como digo, surgió la idea y la invitación a embarcarme en este hermoso proyecto. Y gracias también a todos los lectores que, estando de acuerdo o en desacuerdo con mis planteamientos, se han molestado en leer mis artículos durante esta larga etapa de nuestro periódico. Mi mayor agradecimiento y afecto para todos ellos. Gracias.