LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


Los cernícalos

Estamos en época de cernícalos. Los agricultores manchegos los vemos alrededor de las cosechadoras cazando todo tipo de insectos, pero no me refiero a esos. Cuando hablo de cernícalos me refiero a algunos representantes demócratas que se comportan igual pero en el hemiciclo. Así por ejemplo el Sr. Rufián. Lo oí ayer a primera hora defendiendo la democracia. ¡Cómo ha cambiado este chico! De ser un animal y un depredador le han nacido alas y se ha convertido en volador. Me ha convencido su discurso pausado vocalizando, -se le nota las clases de oratoria que está recibiendo-, y defendiendo a los pobres, a los republicanos y a los catalanes. Me ha encantado la defensa de los presos, según él políticos. ¡Qué pena me han dado!, todo según él por defender la filosofía de la democracia, los votos. ¡Qué malo es el Estado Español! Ha cambiado la autenticidad bruta e insultante por la piel de cordero. Cualquiera que lo oiga le daría la razón, pero lo que dice no es lo que ha ocurrido. España votó una Constitución en el año 1978, y sobre todo la votaron los catalanes. Y ahora hay muchos catalanes que no la votan y que la consideran un ataque a su libertad. ¿Por qué ha ocurrido tal cambio? Muy sencillo: por la publicidad, el adoctrinamiento y el proselitismo que se hace desde TV3. Los dictadores la han usado tanto tiempo que muchos paisanos de a pié se han creído lo que salía en las televisiones dominadas por ellos. Hitler fue el maestro total. Por lo menos Stalin daba la cara y lo hacía a la fuerza. Hitler ganó las elecciones gracias a sus mítines y a engañar a los alemanes. Lo último que me ha quedado por oír del Rufián ha sido la frase mítica de la publicidad comunista de «todos contra el fascismo». Como si el resto de los partidos políticos que están en el otro extremo de su pensamiento fueran fascistas. Esa frase solo triunfó en la España del 36, pronunciada por Largo Caballero y dictada por el comunismo internacional que tenía el mejor himno del mundo: la internacional. Con esa frase y ese himno el comunismo se cargó a 50 millones de personas, y Hitler con sus discursos se cargó a 25. Los buitres se aprovechan de la ignorancia de las personas. Según el discurso de Rufián, luchan por las pensiones, luchan por los puestos de trabajo, mencionando incluso la SEAT, y luchan contra el capitalismo internacional. Pero no dicen que cuando ellos gobiernan los países se queman, las pensiones no existen  y el nivel de vida se cae hasta no tener jabón. Le están dando un voto en blanco al PSOE, pero en el fondo los separatistas han estado permanentemente chantajeando al PP y al PSOE desde la Constitución. Se han convertido en partidos bisagra en territorio nacional cuando solo han sido votados en sus predios. Se erigen como representantes de los catalanes cuando la mitad de los catalanes están contra ellos. Un verdadero alacrán.