Nada particular

Jesús Morales


Otra vez el ocupa

21/07/2020

A lo peor a alguien le molesta que haya una serie de asuntos en los que insista con fidelidad canina, uno de ellos es el allanador –me niego a llamarle ocupa y esas sandeces-individuo que entró en mi casa en mala hora para establecer un antes y un después de su maldita  ocupación en mi vida; ojalá le hubiera pasado algo antes de tener la asquerosa idea de entrar a mi casa a base de patada en la puerta y ningún provecho a parte de destrozar lo poco que me quedaba de mi madre y mi abuela como unos duros de plata que guardó la abuela oda su vida para dárnoslos a los nietos, La vajilla que regalaron  a mi madre cuando se casó hecha migas o sus mantelerías sobre que las que encendieron velas, totalmente arruinadas por la cera  y las quemaduras; todo absurdo sin sentido. Lo digo así de claro y si a algún partidario de los allanamientos  le parece mal o muy duro ojalá entren en su casa para destrozarla los malditos ocupas-allanadores-delincuentes. El otro día tuve que ver a una trabajadora social y en la espera, por los pasillos, la casualidad hizo que me encontrara con el sujeto que entró en mi casa. Que nadie piense en que al verme el individuo se arrugó en lo más mínimo o hizo algún levísimo amago de pedir disculpas o algo así, muy al contrario, de frente se encaró conmigo y me disparó  a modo de reproche: «he tenido que venir a ver a la trabajadora social como todos los meses por la denuncia que me pusisteis por lo de tu piso». Comprenderán que si digo que la sorpresa fue mayúscula me quedo muy corto. Cualquiera puede pensar en multitud de cosas ante un hecho como este: ¿qué ha ocurrido en España para que haya valores que se hayan subvertido  hasta el punto de darse la vuelta como un calcetín?, ¿estaré llegando a pensar y tener valores demasiado conservadores a estas alturas? La desfachatez del tipo es digna de récord.
Me cuesta describir el momento que estamos viviendo en España y no me refiero a la pandemia del coronaviurus, es una nueva situación que pervierte la base social y corroe el alma de los españoles, no creo que exista un país occidental en el que la seguridad en la propiedad privada y las reglas de la democracia se hayan trastornado tanto en mitad de la partida como en España.
Ignoro qué o hasta qué punto tiene previsto el desastroso gobierno de Pedro y Pablo que todos caminemos al desbarajuste infernal, lo que sé es que la desesperada situación en que se encuentra la nación española y el jaez de sus políticos quienes por cierto están recolectando una importante serie de negativas por toda Europa y es que amigo, si se quiere como si no, los europeos no se fían de un gobierno como el de Pedro y Pablo que no paga las deudas y da alas a los allanadores.