Nada particular

Jesús Morales


En el caos

17/11/2020

Vivimos un tiempo  extraño, unos días que muchos no habíamos imaginado llegar a vivir jamás, Vivimos un caos que generalmente nos sobrepasa, desde luego a mí me sobrepasa y me paraliza muy frecuentemente. De todo este desconcierto sólo he podido sacar una certeza: nunca creas lo que dice el Gobierno de Sánchez e Iglesias; esa es la única evidencia que he sacado de todo esto; por lo demás muchos tenemos muy claro que casi es obligatorio plantearse hacer lo contrario de lo que declaran tanto Sánchez como el vicepresidente  con la importante finalidad de conservar en buenas condiciones la salud mental. Y este caos que produce la acción gubernamental es algo serio para nosotros la gente del común que cada día estamos más despistados y mucho más perdidos que el barco del arroz que diría un castizo. Ya he comentado en alguna ocasión que como maestro y como hijo de maestra dedicada a la Educación Especial he llegado a tener la esperanza de que alguien con un poco de cabeza desestimara esa barbaridad que alguien ha llamado ‘Ley Celaá’ uno de cuyos máximos disparates consiste, al parecer, en eliminar inexplicablemente esa forma de tratar a quienes tienen algún problema con la educación ordinaria y necesitan por la razón que sea unas determinadas atenciones y tratamientos para hacer de esos ciudadanos gente autónoma y de provecho. Para eso sirve  la Educación Especial. Doy mi palabra que la primera vez que leí esto –repito que como maestro y como hijo de maestra dedicada a la Educación Especial-sencillamente no me lo podía creer. Me parecía otro caos en el sistema educativo por mucha manía que Pablo Iglesias y sus acólitos tuvieran a la educación concertada, y es que he llegado a pensar que en su delirio, alguien del equipo de Pablo Iglesias debe haber pensado que la educación que merece y corresponde a alguien con los valores comunes más difíciles de entender, es alguien cuya educación supone algún privilegio u otra monstruosidad por el estilo. Lo que espero con ansiedad es que los padres y familiares de la gente que precise Educación Especial se manifieste de una vez y sin  descanso para que la ministra de Educación y su equipo se den cuenta de la soberana insensatez que quieren perpetrar.
Ahora resulta que en Murcia todo este caos se ha visto aumentado por el estado en que se encuentra el Mar Menor, según dicen allí una Olla Podrida que es el resultado de las políticas que se ha llevado a cabo con la laguna, han sido tan demenciales como dañinas: desde arrojar desechos de las minas próximas hasta la sobreexplotación acuífera; podría decir que allá los murcianos y su forma de tratar-maltratar- sus cosas, pero no lo hago porque considero que pertenezco al grupo humano responsable de toda la naturaleza que nuestros antepasados nos han legado y lo que hacen muchos en Murcia es no tener más cuidado que por su bolsillo y sus beneficios.
Y el que venga atrás que arree.