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Pilar Gómez

MIS RAZONES

Pilar Gómez


Moncloa está de los nervios

19/09/2022

Tres movimientos desconcertantes, ocurridos esta semana, evidencian el estado de nervios que se ha apoderado de La Moncloa. Pedro Sánchez acudió a un acto del BBVA, uno de esos elementos tenebrosos, poderes ocultos que quitan y ponen presidentes en Génova, sino que pretenden derribar al actual Gobierno. Esa gente del IBEX que fuma puros y que encarna lo más detestable de nuestra sociedad. Allí se presentó el presidente del Gobierno, para sorpresa de muchos y pasmo de casi todos. Y para desconcierto de los suyos. No tiene sentido que desde hace semanas, los discursos de Sánchez se centren en atacar a la Banca y las eléctricas y luego acuda a lanzarles lisonjas como si tal cosa.
El PSOE ha suspendido las primarias de Madrid para las elecciones de mayo. Sorpresa total que pone de manifiesto el desconcierto estrafalario que se vive en Ferraz, donde a estas alturas no sabe a quién presentar para hacer frente a dos candidatos invencibles como son Ayuso y Almeida y, lo que es peor, que obliga a retrasar todo el calendario de Sánchez que, a estas alturas pretendía ya llevar a cabo el cambio de Gobierno con la designación de algunos ministros al frente de las listas para municipios y comunidades.  Resbalón sonoro, falta de planificación, despiste general.
Finalmente, se ha tenido que suspender la poco brillante idea de Félix Bolaños de pasear a su presidente por treinta ciudades de España, 'piel con piel' decían los muy ilusos. Tras dos intentos fallidos, quedó comprobado que el líder socialista no puede pisar la calle porque le pitan más que a Curro en sus tardes malas. Acababan de empezar con la famosa gira y han tenido que abortarla. Vaya chasco. Vuelta al clásico mitin, hermético y blindado con gente del partido y sin riesgos.
Tres gloriosos patinazos en menos de una semana. Tres estrepitosos fracasos que no auguran nada bueno para el futuro electoral de un partido que ha perdido fuelle y protagonismo ya que las riendas del aparato las asumido La Moncloa, y sombras sobre un Ejecutivo que contempla día a día cómo la embestida de la inflación se lo lleva todo por delante. Sánchez intenta mantener la moral mientras sus gloriosos fontaneros, los famosos Migueles, continúan con su estrategia mediática que, por lo que se ve, camina rumbo al despeñadero. Ni siquiera los cambalaches con los accionistas de Indra y el señor armenio dueño de Prisa les está salvando del desastre. Otra cosa es, que mientras tanto, hay unos cuantos amigos del presidente que están ampliando enormemente su patrimonio. Bueno, eso es el socialismo, ya se sabe, un clásico. El capitalismo de amiguetes en su forma más descarnada, cuando la angustia por los precios y ante el inestable futuro se ha adueñado de una sociedad que contiene el aliento por temor al invierno.