Tiempos de swing

Sonsoles Arnao


Vuelta al cole post COVID

15/06/2020

Las fases de la desescalada han puesto en evidencia el orden de prioridades para nuestro sistema. En la economía y en las personas. Un sistema y una sociedad que ha reflejado su adultocentrismo y mercantilización, durante el confinamiento y ahora, en la gestión de la desescalada. Las personas mayores, que han sido las más vulnerables y con quien esta pandemia se ha cebado, o los niños y niñas, han sido meros espectadores y acatadores de normas que los adultos han programado, sin ni siquiera consultarles. Ha habido reuniones, comités y decretos para estructurar la vuelta al trabajo, al transporte público, la apertura de terrazas, peluquerías y comercios. Todo con milimétrico detalle sobre distancias, aforos, mascarillas. El gobierno ha asegurado, como nunca antes se hizo, millones en ayudas públicas para ERTEs, autónomos y recursos para garantizar las medidas de protección y seguridad que se iban legislando. Pero a escasos días de acabar oficialmente el curso escolar 2019/2020, la frase que resume cómo será la vuelta al cole, la ha pronunciado la Ministra de Educación hace unos días: «Arreglémonos como podamos». Y es que el gobierno ha entregado un documento de mínimos que establece que las clases serán presenciales como norma general, que empezaran en las fechas habituales y se recogen las medidas básicas de seguridad e higiene contempladas en el real decreto para la ‘nueva normalidad’. Pero deja claro que es un documento abierto y más allá de esas recomendaciones imprecisas, serán las Comunidades Autónomas y los centros educativos quienes tendrán que lidiar con la situación. Tal es así, que han empezado por mostrar su desacuerdo con el gobierno, hasta siete regiones, entre ellas la nuestra. Cada una con sus argumentos y sus propias propuestas, algunas contradictorias, lo que pone de manifiesto, cuanto menos la falta de atención, trabajo y dedicación que este país muestra por la educación y el sistema educativo. A día de hoy, somos muchas las que nos preguntamos si hay alguien al volante de la planificación de la vuelta al cole. Entiéndanme, alguien como ese equipo científico, técnico y político junto a los representantes de la comunidad educativa que vengan desde hace meses preparando y planificando la vuelta al cole post Covid19 en nuestra región.  Que trabajen sobre el terreno como organizar las aulas, preparar junto a los Ayuntamientos otras infraestructuras que pudieran precisarse, prever qué recursos materiales y humanos extraordinarios se pueden necesitar. El panorama se presenta complejo pero no debería serlo más que cualquier otro ámbito o sector al que se le ha dado respuesta muy rápida en esta crisis.  Ese «arreglémonos como podamos», es una buena muestra de la arbitrariedad e improvisación, la falta de prioridad y rigor para afrontar las condiciones de la educación de nuestros hijos e hijas en una situación de pandemia. Tres meses de confinamiento y otros tres antes de volver a las aulas, debiera ser tiempo suficiente para que se consensuaran, no ya solo los criterios sanitarios para evitar contagios o brotes en los centros educativos, sino también los sistemas pedagógicos más convenientes y los recursos para adaptar esos centros, garantizando el personal educativo suficiente y el material didáctico necesario.