Con los pies en el suelo

Alejandro Bermúdez


Patada a la puerta y mantero. Programa electoral de izquierdas

02/04/2021

Es obvio que a las personas y sus organizaciones se las conoce por sus obras. Lo dice el Evangelio y es una verdad de Perogrullo: «por sus obras los  conoceréis. No por sus palabras, no, por sus hechos. Porque hablar es de fácil…»
Pues si los hechos delatan a sus autores podemos deducir, sin temor a equívocos, cuál será el programa de gobierno de la izquierda en Madrid. Nos lo han escenificado estos días para mayor elocuencia: en seguridad ciudadana, patada en la puerta; la economía la regirá un mantero.
Al PSOE se ve que se le ha pegado la pandemia de ‘bolivarianismo’ de la que están contagiados sus socios de Podemos y el pasado 28 de marzo violaron uno de los derechos más sagrados que desde antiguo ha disfrutado la persona: el domicilio. Hasta ese día ninguna autoridad que no fuera la judicial se atrevía a dar una patada a la puerta de ninguna persona, española o extranjera; hombre o mujer; blanca o negra; creyente o agnóstica, si no era porque se estaba cometiendo un delito flagrante dentro de la vivienda. Un delito flagrante, no una infracción administrativa. La policía a las órdenes del gobierno social-bolivariano ha pisado ese derecho, uno de los exponentes máximos del respeto  a los derechos humanos.
Lo grave del asunto es que, conocida esta transgresión -infinitamente más grave de lo que se está haciendo ver-, ningún ministro, Justicia o Interior, ha salido a pedir disculpas y hacer propósito de la enmienda. Parece que para un social-bolivariano los derechos humanos tienen menos importancia que los ‘churreteos’ pagados de los programas televisivos de vividores sin oficio. Obviamente han preferido que quede en la sociedad la sensación de miedo que la de libertad.
Pero que nadie se confunda; que la policía cometiera un hecho gravísimo no justifica en absoluto las transgresiones de quienes se saltan las medidas contra la pandemia. Pero cada cosa tiene su medida: la inviolabilidad del domicilio es un derecho incluso ‘supraconstitucional’ y las reuniones por encima del número permitido son normas meramente administrativas. No es comparable.
El otro hecho que publica el programa de la izquierda madrileña es el fichaje en Podemos de un mantero para su candidatura. He oído hablar esta mañana al agraciado. Decía que se presenta «porque Madrid necesita más y mejores servicios públicos». Lógicamente me he preguntado inmediatamente si esos mejores servicios los pensará pagar con los impuestos que pagan los manteros.
Soy consciente de que los manteros resultan simpáticos y hasta ponen su nota de color en paseos y playas. Entiendo que cuando alguien llega a un país con el día y la noche por todo capital intente ganarse la vida como mejor pueda, pero también lo soy de que quienes mantienen un establecimiento, pagan la seguridad social propia y de sus empleados y todos los gravámenes que ello conlleva tienen derecho a no sufrir esta competencia desleal que es la venta clandestina. Pero, sobre todo, tenemos que ser conscientes de que son estos impuestos de los que ejercen una profesión de forma legal los que sostienen nuestras carreteras, hospitales, pensiones... La paradoja es que quienes abren más la mano del gasto sean quienes protejan a los que evaden la obligación de sostenerlo… Así es nuestra izquierda y con estos mimbres pretende que progresemos.