Amboades

Miguel Ángel Flores


El gran reto de la hostelería

18/05/2020

El gran reto para restaurantes y demás ya está aquí, y ha venido para quedarse durante más tiempo del deseado, o del que se pueda pensar de una manera lógica pero, en esta situación de escala épica, la lógica no existe, por lo menos la que había hasta el 29 de febrero de este año 2020. Así pues, el sector de la hostelería y, por extensión, del turismo están ante una complicada respuesta.
Una respuesta que tiene que dar a propios y a extraños, porque la dificultad con la que se entabla el desarrollo de la actividad, (según las directivas que se están imponiendo) que lleva de suyo el contacto casi personal, por tanto un no distanciamiento social. La hostelería de suyo es todo lo contrario: su base principal es mantener  las relaciones interpersonales (aunque sea de una manera profesional) sin distancias sociales.
También, algo muy importante es que para la elaboración y el trato de los alimentos o bebidas, siempre ha sido y es, de una manera muy manual, directa y muy cercana (cliente profesional), y la inevitable desinfección basada en ‘lejía’, excuso explicar, su uso en la alta restauración, o para los altos vinos por ejemplo... Pues no sé, creo que la única solución por volver a vivir la normalidad ‘antigua’, está en la paciencia de los empresarios y clientes también en el largo plazo, dos o tres años, para cuando la investigación posiblemente haya podido llegar a una solución del control del virus, y/o sus vacunas y demás.
Pero, a cortísimo plazo, la solución en verdad es anacrónica, porque no solo se trata de desinfección continuada y constante en todo el ámbito de los locales, restaurantes u hoteles, como del control digamos «de la cadena trófica» o «cadena de origen a destino-cliente», incluso su manipulación de sus productos con el servicio directo al cliente, y todo el conjunto con las medidas protectoras personales de guantes, mascarillas o caretas de plástico. Ciertamente es algo, que nadie se podría imaginar nunca, que la realidad en efecto ha superado a toda la imaginación, porque lo que está pasando es todo lo contrario a lo que define a la hostelería, como se ha entendido históricamente desde las tabernaes romanas hasta nuestros días, porque el servicio de la hostelería es estar en un servicio cercano, de contacto humano y por supuesto nada virtual.