Barrio de Santo Tomé

Juan Ignacio de Mesa


El elefante en la habitación

10/08/2020

En 1814 el poeta y escritor ruso Krylov, publicó el relato ‘El hombre inquisitivo’. En el mismo, un hombre recorría un museo percatándose de todo tipo de detalles, pero, sorprendentemente, no percibió que había un elefante. Con la publicación de la frase ‘Elephant in the room’ por The New York Times, esta pasó a convertirse en una expresión popular sirviendo para referirse a una verdad evidente que nadie quiere discutir o un riesgo que no queremos asumir.
En este año parece como si se nos hubieran llenado las habitaciones de los españoles de elefantes. Negamos la pandemia hasta que la evidencia impidió mantenerse al margen, se está negando el rebrote, el negro horizonte que se vaticinaba para la economía española ni era objeto de debate por el Gobierno. El elefante seguía y sigue paseándose y no queremos verlo. Somos como el personaje de Krylov, vemos los detalles, pero ni nos damos cuenta de lo fundamental.
Existe un riesgo sanitario impresionante, las soluciones dependen de todos, pero no podemos encontrar solos el camino de salida, hay que focalizar los esfuerzos en buscar y aplicar soluciones a los problemas. Ver como se debaten temas, que no carecen de importancia, pero que nos están desviando de lo fundamental, pone de manifiesto hasta que extremo nos estamos perdiendo en los detalles y obviamos la existencia del elefante.
Y en este escenario hay algunos protagonistas de la historia presente que aprovechan para sacar al ruedo ibérico debates que nos hacen perder tiempo y energía. Para algunos, parece que nuestro ‘elefante’ debe ser el debate entre monarquía y república. Cierto es que el elefante de Botswana y las noticias sobre determinadas actuaciones de don Juan Carlos, han puesto a tiro de algunos el plantear este asunto. Oportunidad que han aprovechado para tapar otros ‘elefantes’ que se pasean por España. La diferencia es que este debate se puede sustanciar por los medios que el propio ordenamiento jurídico español tiene.
Si alguien quiere plantear el debate, que se estudie el Título X de nuestra Constitución, pero que no quiera usar atajos indebidos.  Y no viene mal recordar lo que John Adams, uno de los padres fundadores de los EEUU dijo en 1776: «la definición misma de república es un imperio de leyes y no de hombres». Dejemos que predomine el imperio de la Ley.