Aurelio Martín

LA COLUMNA

Aurelio Martín

Periodista


Florida agenda política

19/04/2021

Avanzamos hacia mayo, un mes importante en la agenda política, florida, por dos cuestiones, siempre con el trasfondo de la situación sanitaria que nos sigue tocando vivir, la pandemia, como es el final del estado de alarma, el día 9, y las elecciones a la Asamblea de la Comunidad de Madrid, el 4, que centran estos días los debates mientras sigue manteniéndose la incertidumbre en algo tan importante como la vacunación de la población. Tal es la confusión creada que, hasta el Gobierno, ha tenido que sacar una campaña publicitaria para tratar de evitar recelos entre los ciudadanos, hartos ya de estar hartos, después de anunciar que confiará el futuro a  Pfizer/Biontech, tras algunas contraindicaciones en AstraZeneca y Janssen.
Nunca se habían escuchado en la calle -ese lugar que alguien ha olvidado para conocer los problemas reales de la población- tantos comentarios científicos, como hasta ahora, vinculados a laboratorios, nombres de antídotos y procedimientos. Todo el mundo entiende. Hasta en la pescadería se puede recibir una charla del vecino en torno a las bondades, o reacciones, de determinados medicamentos. Sin embargo, por mucha publicidad que se le dé al tema, continúa habiendo dudas razonables aún no resueltas, entre otros por parte de quienes están en el limbo de la segunda dosis... 
Tampoco queda claro, en plena cuarta ola, en una fase de meseta con subidas y bajadas de contagios, pero no con los niveles de la anterior, qué va a ocurrir después de que concluya el estado de alarma. El presidente, Pedro Sánchez, habla de que existen mecanismos para que las comunidades autónomas adopten las medidas que sean precisas. Si esto es así, se entiende poco que la declaración haya llegado hasta aquí, mientras que éstas argumentan que es preciso modificar la Ley de Sanidad antes de que vayan a acordar algo que les echen para atrás los juzgados, como ya ha ocurrido. Al final, quien más desgaste tiene es el que adopta la decisión, los cierres de establecimientos tienen un coste muy alto, también el aislamiento perimetral, lo que provoca que se vayan echando la pelota sobre el tejado entre unos y otros. Curioso que el PP que preside Pablo Casado no apoyara la declaración y ahora los populares pidan que se amplíe. Esto exige que, de una vez, cada uno asuma lo que le corresponde, que Sánchez alcance un consenso con los presidentes de autonomías, y que a su vez aquellos que son del PP acuerden con su jefe nacional la posición a mantener en el Congreso. Hasta ahora todo han sido contradicciones. 
Quien mejor entendió la situación fue la presidenta en funciones de Madrid y aspirante a la reelección, Isabel Díaz Ayuso, que, por encima de cifras de contagios y fallecidos, ha sembrado una imagen de beneficiar a la economía que le llevará a mantenerse en el poder, incluso con la ayuda de los votos de quienes habrían optado por la opción de ultraderecha. Da lo mismo que se hayan caído de la lista por decisión judicial el incombustible Toni Cantó y Agustín Conde, tiene asegurada la victoria frente al candidato alternativo del PSOE, Ángel Gabilondo, que debería haberse planteado aceptar encabezar la lista, aunque no se duda de su valía, y al que flaco favor le está haciendo su propio partido y los anuncios de subidas de impuestos.