RATAS DE DOS PATAS

Ángel Villarino


La alternativa

El modelo chino se está extendiendo como una mancha de aceite por el mundo
Pasan muchas cosas en el mundo, algunas incluso en España, y lo de las manifestaciones de Hong Kong nos queda realmente lejos. Por simplificarlo mucho, el tema es tal que así: una población acostumbrada a los niveles de libertad del primer mundo occidental se rebela contra un régimen, el chino, cada vez más asfixiante. Cuando la isla dejó el «yugo británico», Pekín prometió a sus habitantes más bienestar y los mismos derechos. Y no ha pasado ni una cosa ni la otra.
El asunto nos afecta mucho más de lo que pensamos. El modelo chino se está extendiendo como una mancha de aceite por el mundo. Y aún en el caso de que no llegase a ser nunca hegemónico, afectará -ya lo está haciendo- a nuestras vidas, de la misma manera que la existencia del bloque soviético condicionó durante 40 años la política y la economía de los países capitalistas.
La economía de mercado autoritaria es -desde hace bastante tiempo y en bastantes sitios- una alternativa real a la democracia liberal. Cada vez cuenta con más apoyos. Si su receta se impone no es probable que lo haga de golpe, sino poco a poco, sobre todo en las grandes urbes globalizadas, donde va a encontrar más oposición. Lo previsible es que el diablo vaya entrando en cada vez más detalles… Que es exactamente como ha ocurrido en Hong Kong.
El «puerto fragante» como laboratorio en el que millones de personas muy formadas, competitivas y con un altísimo poder adquisitivo no tienen a su disposición nada más que paraguas para defenderse de un poder autoritario y omnímodo. O lo que es lo mismo: la derrota de los ganadores de la globalización.