LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


Tres noticias

La primera de consideración es la ley de la eutanasia que proyecta el PSOE a la que se opone el PP y VOX. El resto de los partidos la apoyan. La ley de la eutanasia, como la del aborto, es imparable. Se está imponiendo en toda Europa, y tiene toda lógica. No regula los casos de suicidio normal o tradicional, como tirarse de un edificio o pegarse un tiro, sino viene a referirse a aquellos casos donde el enfermo por múltiples circunstancias sufre de forma feroz,  y sabe, y los médicos también, que va a vivir en continuo y constante sufrimiento. No es una ley que obligue a nadie, y las personas que tengan prejuicios religiosos no tienen por qué acogerse al bien jurídico protegido. Hay muchas personas, creyentes o no, que están prácticamente viviendo de la química y de las máquinas, gente que no puede moverse y que sufre continuamente su situación, sin esperanza. ¿Por qué negarle esa opción? En mi opinión con una mano en el corazón y otra en la frente, la ley tiene que prosperar. No valen los recursos paliativos para quienes sufren sin esperanza. Hay que ponerse en su lugar: no estamos aquí para sufrir y sufrir sin piedad. Los que dicen que es un asesinato se pasan de demagogia.
La segunda noticia, esta vez ya menos seria, es el encuentro de los ministros de Venezuela y España en el aeropuerto de Barajas. Nunca debió producirse, y ahora tenemos a toda Europa encima para aclarar por qué España se saltó las normas europeas. Si Venezuela es un país que ha abandonado los derechos humanos, si no existen elecciones libres, si manda un sátrapa con cara de energúmeno, si meten en la cárcel a la oposición, si han arruinado a sus ciudadanos, sin escrúpulos de ningún tipo y poniendo todo tipo de excusas mezquinas, falsas y miserables, los países de nuestro entorno, han tomado medidas. Y estas medidas hay que cumplirlas. No podemos permitir que los socios del gobierno afines al in-Maduro influyan de tal forma que les demos un abrazo, como si los muertos no hubieran existido.
La tercera noticia es la llamada a declarar en la Audiencia Nacional al ex presidente Aznar sobre los papeles de Bárcenas. La independencia judicial funciona y es así. Si se está investigando una trama corrupta y Aznar puede dar alguna pista, que la dé. Después de todo, si él es inocente, presunción de la que no tengo ninguna duda, debe ser el más ofendido por la traición de sus más íntimos colaboradores, y el Estado tiene la obligación de perseguir a los delincuentes y los jueces de meterlos en la cárcel. Pero luego están los recursos que resolverán jueces puestos a dedo por los sucesivos gobiernos.
Lo que prometió Aznar, que incumplió, que volvió a prometer Zapatero, que también incumplió, y Rajoy, ídem del lienzo, es que iban a sacar una ley para que el poder judicial fuera independiente, que los jueces se eligieran a sí mismos.
¿Qué estamos esperando para que eso ocurra?