NOTAS AL PIE

Javier D. Bazaga


Un buen comienzo

Consuela comprobar que todavía quedan parcelas de la gestión política en las que los dirigentes deciden anteponer el interés general de los ciudadanos a los partidistas. Son buenas noticias, y no se dan todos los días. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el líder de la oposición en la región, Francisco Núñez, decidieron esta semana crear los mecanismos necesarios para llegar a un mínimo de entendimiento en dos materias capitales: financiación autonómica y agua, con sendas mesas de trabajo. No hace falta recordar que ambas materias han protagonizado no pocos enfrentamientos políticos, y han servido de munición electoral en numerosas ocasiones.
Y qué quieren que les diga, ya era hora. En el caso de la financiación autonómica es necesaria la alianza de los principales representantes políticos de la sociedad porque el rédito, a la larga, será compartido. Está claro que siempre se podrá mejorar, tanto las partidas, las cuantías económicas así como su destino. Y qué duda cabe que una alianza de los principales partidos contribuirá a la mayor eficacia de una financiación justa, sostenible y adecuada a las necesidades particulares de las regiones que componen este país. Una financiación que atienda a las necesidades de población -o despoblación-, dispersión o envejecimiento, y tenga en cuenta el coste por ofrecer los servicios públicos esenciales con calidad. No debería haber en eso muchas discrepancias.
En el caso del agua la cosa adquiere mayor relevancia si cabe, si atendemos al déficit hídrico histórico que viene soportando la región por esa mal entendida solidaridad que se nos impuso con el Trasvase Tajo-Segura. Porque, como ya he dicho en alguna ocasión, el problema no es de solidaridad, sino de sostenibilidad. Hoy los municipios ribereños forman ya parte del órgano de decisión de la Comisión de Explotación del Trasvase, y harán valer sus argumentos, pero éstos tendrán aún más peso si cuentan con el respaldo y la unidad de los partidos de la región, al menos de los dos en cuyas manos ha estado la gestión de la Comunidad. Y se atisba en el horizonte una nueva planificación hidrológica nacional, donde habrá que reestablecer unos criterios para la cuenca cedente, o dar por amortizada definitivamente la infraestructura. Algo en lo que se encontrarán con un férrea oposición por parte de la cuenca receptora.
La verdad es que el resultado del encuentro que mantuvieron este miércoles ambos dirigentes permite encarar con cierto optimismo este nuevo curso político. Ojo, que estoy hablando de la política regional, que de la nacional ya hablaremos.
Pero si en una sola reunión han sido capaces Page y Núñez de establecer esta base para el entendimiento, y eso que son PSOE y PP, cabe pedir entonces más reuniones como ésta, para que esa voluntad se extienda a otras muchas parcelas que también preocupan a los ciudadanos como Educación, Dependencia, Sanidad, Servicios Sociales, Agricultura, Ciencia, Innovación, Economía, Empresas, Empleo, Turismo, Deportes, Cultura, Patrimonio, Igualdad, Urbanismo, Participación...