LA FORTUNA CON SESO

Javier Ruiz


El otoño del Sanchismo

03/09/2020

Claudia Alonso dijo el otro día en el pleno de Toledo que la ciudad se había rendido al sanchismo. De Sancho IV a Sancho V, pensé yo inmediatamente. Lo decía a cuenta del acuerdo sellado entre la FEMP, de la que la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, es vicepresidenta y el Gobierno de España para usar los remanentes de los ayuntamientos. Al margen del asunto en sí, que me parece un cambio en la caja de los cuartos cuya única fuente es la misma cartera del ciudadano, la frase me llamó la atención y me hizo cierta gracia. Toledo es ciudad regia acostumbrada a grandes acontecimientos y fastos reales. Pedro se desliza por la pendiente que lo lleva a medio camino entre la presidencia de la república o la monarquía sin corona. Sin embargo, hay algo estos últimos días que me ha hecho pensar si no estaremos ya tanto en la cima fulgurante del genio como en el otoño del patriarca. No sé si serán las ganas, pero trataré de explicarme.
Es cierto que esta misma semana, Sancho V se rodeó de toda la ‘beutiful’ empresarial para arroparlo y darle ánimos. A su vez, él explicó en toda su extensión la palabra resiliencia, de la que ya apuntó algo en su famoso manual. El dinero es cobarde y siempre se arrimará al que manda, por lo que de esa fotografía tampoco podemos sacar demasiadas evidencias. Sin embargo, ayer por la mañana escuché en el barrido radiofónico que hago a primera hora para saber cómo va la competencia, a Eduardo Madina en la Ser firmando un comentario que lo hubiera podido rubricar no digo ya alguien de Ciudadanos o el PP, sino incluso algún miembro de Vox. Decía Madina que España todavía tiene que explicar cómo es posible arrojar los peores números de la pandemia en la Unión Europea y cuánto echaba de menos aquella petición que en junio hicieron profesionales independientes para realizar una auditoría sobre la gestión. El doctor Cavadas, que no está a sueldo de nadie como Simón, lo recordó también esta misma semana.
Alguien podrá decir que Madina respira por la herida, pues fue la primera víctima de Pedro al ganarle en aquellas primarias donde pasaba por moderado al lado del vasco. Sin embargo, cuando alguien del propio Psoe, por muy rival suyo que fuera, en una emisora como la Ser hace un comentario de ese tipo hasta el punto de hacerme dudar si tenía puesta la radio de Federico, me ha dado que pensar. Y es que las contradicciones del personaje, cada día aguantan menos. En marzo el virus era de todos y en agosto, como ya sabe que el mando único lo único que comporta es desgaste, echa el balón fuera a las comunidades. Esta misma semana hemos vuelto a conocer el dato del Carlos III, que cifra los muertos de agosto en dos mil más que el año pasado. Sánchez, que no dice la verdad ni al médico, pide unidad, lo cual es para echarse a temblar, porque sucederá lo contrario. Aunque no descarto que, por conveniencia, la consiga a trancas y barrancas. La podemicia sabe que tragará ruedas de molino para seguir calentitos en el sillón. No se van a ver en otra como esta y en la calle hace mucho frío; máxime como van a dejar la economía, tiritando.
Sancho V reinará en el PSOE y España hasta que las contradicciones lo arrinconen y la propia izquierda se dé cuenta de la calaña del personaje, al que solo le interesan él y su sombra. En esta vuelta a septiembre, me entretengo en estas cosas. Igual la llegada del otoño barre las hojas secas de Simón y Sánchez.