NOTAS AL PIE

Javier D. Bazaga


Ciencia a golpe de crisis

10/07/2020

Estoy de acuerdo. Destinar recursos a la Ciencia es una inversión a largo plazo que «nunca se ha tomado lo suficientemente en serio». Al menos en nuestro país, que destina poco más del 1,2 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB), a este campo, mientras que la media europea está en el 2 por ciento, con países como Alemania que destina el 3 por ciento. Y luego lloramos porque queremos parecernos a ellos. En fin.
Lo dijo ayer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la presentación de un gran «plan de choque» para impulsar el sector de la investigación dotado con mil millones de euros para los próximos dos años. «España no puede seguir dando la espalda a la ciencia» dijo, y es verdad. Lo malo es que hayamos tenido que sufrir una pandemia de esta envergadura para darnos cuenta de que nos falta conocimiento. No, perdón. Corrijo: nos falta apoyo institucional. El conocimiento lo podemos tener, porque tenemos el talento, al menos el de aquellos que siguen en nuestros centros de investigación y no han preferido, decisión perfectamente comprensible, irse de nuestro país en busca de mejores oportunidades para ellos y, por extensión, para el propio conocimiento.
Esto lo saben los empresarios -los buenos, digo-, que tener a la gente contenta fomenta la cooperación, la productividad, la dedicación… Pero la empresa ‘España’ no ha cuidado muy bien que digamos de sus empleados ‘científicos’, que muchos han tenido que emigrar para hacer en otros países lo que podrían haber hecho aquí si les hubieran dado un poco más de cariño. Aún queda talento en casa, pero es necesario regarlo para que algún día florezca.
Y es que, como dijo una de las representantes del sector científico que acudieron a la cita, hace falta una financiación «continuada y sostenida» en el tiempo, y no a golpe de crisis sanitaria porque esto no es un lujo temporal. Es, como decíamos al principio, una inversión a largo plazo porque no solo hablamos de Covid-19, hablamos de cáncer y otras muchas enfermedades. Hablamos de ingeniería industrial, que este plan contempla medidas específicas para la automoción y la aeronáutica. Hablamos de muchas parcelas en las que España puede destacar si tuviera el apoyo necesario por parte de las administraciones.
Lo ideal, ya puestos a imaginar, es que la Ciencia tuviera un reflejo, de esos indelebles, en los presupuestos generales del Estado, pero es un pena que en nuestro país las posibilidades científicas siempre queden subordinadas a las capacidades políticas. Y dada la configuración de nuestro parlamento podemos tener muy pocas esperanzas, por mucha buena voluntad que le quiera poner el ministro Pedro Duque.
Hubo un tiempo en que soñábamos con ser referentes en investigación. Y la crisis del coronavirus nos ha hecho despertar de ese largo sueño. Que no tenga que venir otra pandemia para darnos cuenta de que la ciencia es la llave que nos abre la puerta del conocimiento, y por tanto del progreso.