MIS RAZONES

Pilar Gómez


No diga PSOE, diga RIP

16/11/2020

Algunos barones que todavía se tienen por socialistas profieren estos días quejumbrosos lamentos por la deriva del Gobierno sanchista hacia territorios del radicalismo antidemocrático. Son meros aspavientos escénicos, excusas obligadas para justificarse ante un sector de sus votantes que, como acaba de decir Fernández Vara, presidente de Extremadura, está al borde de la arcada.
Ni García Page, ni Lambán, ni el propio líder extremeño han convencido a nadie con sus justificativos aspavientos ante el paso más nauseabundo concretado hasta ahora por el Gobierno de Pedro Sánchez. Pactar los Presupuestos Generales del Estado con Bildu, los concubinos de ETA, los herederos de los pistoleros comandados por un criminal, un terrorista convicto y confeso como es Otegui, traspasa todas las líneas rojas del marco democrático y se adentra en el territorio de lo infumable, muy alejado del edificio constitucional y del marco jurídico y de convivencia que nos dimos los españoles hace cuarenta años.
El PSOE pacta los Presupuestos ‘con los herederos de quienes nos asesinaban’, lamentan algunos de estos supuestos socialistas con lágrimas de cocodrilo. Mero artificio, puro teatro. No le plantan cara al jefe máximo, a quien ha llevado a su partido a un estercolero. El PSOE, queda demostrado, ya no existe. Sánchez lo ha convertido en una pura herramienta al servicio de sus intereses. En un instrumento que hiede, del que reniegan dirigentes históricos como González, Guerra, Leguina, Redondo Terreros, Corcuera (que hace un año se dio de baja) y tantos. ¿Bono, por cierto, dónde anda, además de en Tiktok? Son unas siglas embarradas por el fango de la traición y por la desvergüenza de unos dirigentes que deshonran la historia y el pasado del que dicen es su partido.
¿Y qué hace la militancia, los simpatizantes? ¿Todo vale porque enfrente está el PP o Vox, eso que los medios de comunicación del movimiento nacional sanchista y de las Jons califican de ‘ultraderecha’? ¿Vale ir de la mano de los filoterroristas pero no ir junto a partidos que defienden la democracia y el marco constitucional? Abyección, infamia, ignominia. Esto no puede ser el PSOE. No hay militante alguno con un rastro de diginidad que pueda identificar su partido con esta penosa realidad en la que Sánchez la ha convertido. No digan PSOE, digan RIP.