LA FORTUNA CON SESO

Javier Ruiz


Romance del Rey Felipe

31/12/2020

«¡Guarte, guarte, rey Felipe / no digas que no te aviso / que del cerco de Moncloa / un gran traidor había salido / Pedrito Sánchez se llama / hijo de Zapatitos / si gran traidor fue su padre / mayor traidor es el hijo/ cuatro traiciones ha hecho / con esta serán cinco! / Si te engaña rey Felipe / no digas que no te aviso».
No imaginaba yo que no solo la Historia se repetía, sino también los romances. Cuando algunos hablan de la Guerra Civil y la II República, ignoran o se les pasa que la Historia de España es tan legendaria que hiende sus raíces en lo más profundo de los siglos. Que pregunten en Zamora por Vellido Dolfos, Doña Urraca y Don Sancho II de Castilla, que fue muerto por el primero en los albores del milenio, allá por el siglo XI. Esto antes se estudiaba en las escuelas, con la ‘Flor nueva de romances viejos’, que compilara el gran Ramón Menéndez Pidal. Ahora, con la ley Celaaa – no me he equivocado en el número de ‘aes’ escritas; la ley parece un mal whatsapp-, a lo más que se llegaría es a saber si doña Urraca era una trans y Vellido Dolfos, un macho alfa. Derivaciones de la propia Historia.
Pedro Sánchez ha vendido a Iceta en la última de las traiciones cometidas. La verdad es que su fama ya es brutal y su figura alcanzará dimensiones de leyenda. Hasta ahora, tenía entendido que no se podía engañar todas las veces a todo el mundo. No es cierto. Pedro Sánchez demuestra diariamente lo contrario. Es increíble lo de este hombre, a medio camino entre el semidios y el héroe. Unas veces parece Efebos y otras Baco rampante, aunque las más se queda en Sátiro bien interpretado.
Dijo que no dormiría con Iglesias de vicepresidente y le ha pasado el insomnio a España entera sin pestañear ni temblarle el pulso. Negó y renegó que pactaría con Bildu y le ha hecho a Otegi un trono ‘vicino al sol’. También aseguró que no indultaría a los del golpe de Estado y ya dijo el otro día que hay que trabajar para la reconciliación. El indulto está sobre la mesa y aunque Page cite a Junqueras, caerá como una tapa del yogur más en la colección más asombrosa de la infamia y la mentira que se conoció en los últimos tiempos.
Illa, que no vio el virus con sus gafas de pasta, va a Cataluña donde a Iceta se le ha puesto cara de siete novias para siete hermanos sin que nadie lo saque a bailar. Lo de este hombre es hercúleo, inimaginable, ciclópeo. Me lo presentaron una vez, pero yo quiero saber si es de verdad, tomarle el pulso y darle un beso en la frente. Quiero santos vivos.
Ahora, con la mamandurria de la República que agita Pablo Iglesias porque ha gastado el resto de cartuchos que traía en la mochila, Pedro Sánchez dice que quiere actualizar la Monarquía. Majestad, ni a comprar tabaco. Con este, ni a salir por el pan. Yo sé además que Don Felipe tuvo buenos instructores y conoce el final del romance del Rey Don Sancho. Por si acaso los quehaceres diarios o la nebulosa del tiempo sembraron sus cumbres, yo se lo traigo aquí para su fino recuerdo y jamás olvido. «Gritos dan en el real: / ¡A Felipe han malherido! / ¡Muerto le ha Pedrito Sánchez / gran traición ha cometido! / Desque le tuviera muerto / metióse por un postigo; / por las calles de Moncloa / va dando voces y gritos: / - ¡Tiempo era, doña Moñas, / de cumplir lo prometido!» ¡Feliz 2021!