CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Centro, palabra de moda

30/06/2020

Tiene bemoles que en España gobiernen en coalición un partido socialdemócrata y otro populista de izquierda radical, y el presidente ande coqueteando con el centrismo.

No porque a Sánchez le haya un ataque de sensatez y comprenda con los populistas no se puede ir a ninguna parte, mucho menos cuando empiezan a aparecer asuntos escabrosos que pueden provocar que llegue una petición de suplicatorio al Congreso de los Diputados para solicitar que su vicepresidente segundo dé cuenta ante los tribunales de unos asuntos que pueden ser constitutivos de delito; si Sánchez busca amigos en el centro es porque podría ocurrir que se viera obligado a prescindir de un Pablo Iglesias imputado y su salida del gobierno conllevaría la ruptura de la coalición que ahora le sostiene. Si a eso se suma que Bruselas pone no mala, sino pésima cara a la presencia de Podemos en el gobierno, y esa actitud la mantiene también Nadia Calviño, que podría ser presidenta del eurogrupo, se comprende entonces que el centro, el centrismo, sea hoy la palabra de moda.

No hay conversación en la que no se especule sobre esa posibilidad. La bandera del centrismo la enarbola sobre todo Ciudadanos con Arrimadas y Bal al frente, pero también el PP se apunta ahora al centro aunque Casado se ha rodeado de personajes de la derecha derecha, que es lo que ha provocado que la oposición de la oposición, el gobierno y determinados medios de comunicación, se estén esforzando tanto en presentar el partido como hermano gemelo de Vox, aunque no tiene nada que ver con el partido de Abascal.

Para marcar más distancias con Vox y quitarse de encima el sanbenito de que defiende lo mismo que Abascal, Casado está dando cancha a Ana Pastor, que negocia todo lo que se puede negociar como portavoz de la comisión para la Reconstrucción, Elvira Rodríguez mantiene contactos importantes con las ministras del ala económico y laboral del gobierno, y Enrique López anda en tratos con el titular de Justicia. De ninguno de los tres se puede decir que sean representantes de la derecha más dura, y que Casado les esté repartiendo juego es una señal de que algo se está moviendo.

La prueba de que la rumorología puede estar apuntando bien es el nerviosismo de los independentistas catalanes, que el PNV ya no arremeta contra Ciudadanos con tanta saña y que Edmundo Gal declare que si hay mesa negociadora en Cataluña ya se puede ir despidiendo Sánchez del apoyo de Cs. Eso no lo diría si no supiera que la ruleta centrista ha empezado a moverse.

Sánchez es mentiroso compulsivo y sin escrúpulos para llegar a pactos con aquellos que ponen más empeño en destruir la España constitucional. Pero no tiene un pelo de tonto: sabe más que nadie qué hay que hacer para sobrevivir. Lo ha demostrado varias veces, cuando nadie daba un céntimo por su futuro.



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