Tente Nublao

Ángel Monterrubio


Motes

El mote, apodo, alias, malnombre, motete o remoquete, es el sobrenombre, habitualmente alusivo a alguna cualidad, semejanza o circunstancia de la persona a quien se aplica. Los usados en los pueblos pasan de padres a hijos y no suelen ser tomados como ofensivos a no ser que tengan un carácter burlesco demasiado cruel. Los motes favorecen extraordinariamente la localización del prójimo sobre todo cuando los nombres y apellidos son comunes. Uno llega a cualquier pueblo y pregunta por fulano de tal y nadie te da razón. En cuanto añades ‘es de los Peperrines…’ ya se abre un portillo de claridad. «Hombre, hubiera empezado usted por ahí…» Me gusta la idea del Ayuntamiento de Añover de Tajo que en su página web oficial incluye una pestaña con la relación, por orden alfabético, de todos los apodos de sus habitantes. En los pueblos, incluso, se considera más afectivo llamar a alguien por el apodo que por el apellido, siempre más impersonal.
Algunos motes son ya herencia familiar y pasan de generación en generación, desde el primer antepasado al que ‘bautizaron’, con orgullo y como algo propio: Arruñaos, Chinchines, Berrendos, Toses, Cagacines, Madrugas, Alegres, Avispas, Cañas, Garrapatos... Otros están relacionados con la faceta de trabajo de sus predecesores: Caldereros, Rieles, Aspirina, Guindilla, Pereros, Mieleros, Luceros, Bielas, Capador... también los que  señalan cualidades o defectos morales, actitudes, facultades o conductas: Bocarrica, Boleos, Muerto, Santo, Cagamentiras, Lagarta, Enredos, Monago, Dios, Cenaoscuras... Por parecido con animales: Cigüeño, Coneja, Jilguero, Liebre, Abanto, Topo... Por ser, trabajar o visitar otras provincias o países: El Zamorano, El Maño, El Ruso, El Holandés, El Francés, El Alemán, Janofa (así se pronuncia Hannover en alemán). Por semejanza física con algún personaje famoso: Gento, Colombo. Sandokán, Rambo, Franco, Molina. Los de ‘cualidades contrarias’ o por defecto: Carnazas, Enano, Buentalante, Mudillo... Por haber realizado un acto insólito, curioso, ocurrente o de renombre: Sietehuevos, Meapilas, Cagapozos, Chupasartenes, Saltahuertos, Comepanes, Cucaña, Capaperros, Pichadeoro, Tragatábanos...
Los vecinos de cada pueblo también tienen sus motes: Calzada de Oropesa  Zirgones; Calera, Atravesaos; Castillo de Bayuela, Pajariegos; Domingo Pérez, Oreganeros; Erustes, Banasteros; Espinoso del Rey, Carboneros; Gamonal, Ahorcaburros; Hinojosa, Jorgos; Mejorada, Zorreros; Mohedas de la Jara, Patateros; Los Navalmorales, Chocolateros; Los Navalucillos, Chalanes; Navalmoralejo; Cuqueños; Navamorcuende, Lavijeros; Nombela, Fanfarrones; Pelahustán, Cuclillos; Sartajada, Tripulines; Segurilla, Cagarraches; El Torrico, Migueletes; Valdeverdeja, Chalucos; Velada, Abubilleros...