RATAS DE DOS PATAS

Ángel Villarino


El voto latino no existe

06/11/2020

Entre las muchas cosas que los analistas demócratas no han visto venir en estas elecciones está eso que llaman ‘el voto latino’. Les pasó igual hace cuatro años, lo que hace aún más increíble el equívoco. Si es difícil de prever qué va a hacer el voto latino es porque no existe el voto latino. Ni siquiera está claro que exista como categoría social.
Los latinos no viven, no votan, no se relacionan de manera uniforme. Ni siquiera se casan demasiado entre ellos. Son venezolanos, cubanos, argentinos, hondureños, peruanos, colombianos, dominicanos… Y actúan dentro de sus respectivas comunidades casi siempre. Incluso viven en barrios segregados, aunque el americano medio los vea como parte de lo mismo porque todos hablan español y a menudo comparten rasgos parecidos.
Hay una excepción a todo esto: el activismo latino y los medios de comunicación que, como Univisión, orbitan alrededor del mismo. Ahí sí que van todos juntos: son un constructo político surgido precisamente de la idea de crear un ‘voto latino’. El partido demócrata ha dedicado muchos esfuerzos a regar dicho constructo porque nada puede convenirles más electoralmente que un voto cautivo en el grupo demográfico con más margen de crecimiento.
Sucede además que ‘los latinos’ de Estados Unidos a menudo provienen de culturas o entornos más bien conservadores. En temas como el aborto, la libertad religiosa, las armas o la política económica, suelen estar más cerca del programa republicano que del demócrata. Lo decía Ronald Reagan: son republicanos pero aún no lo saben.