Sanidad declara no potable el agua del Pusa

J.M.
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La Junta comunicó el lunes los resultados de los análisis que corroboran la decisión de los técnicos de no recomendar el uso de este suministro que abastece a nueve pueblos

Sanidad declara no potable el agua del Pusa

La Consejería de Sanidad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha comunicó el lunes a la Mancomunidad del Río Pusa que el abastecimiento de agua a la red potable no es potable. Como confirmó el presidente de la agrupación y alcalde de San Martín de Pusa, Alberto Lucero, el exceso de hierro motiva esta declaración anticipada por los propios técnicos del colectivo que advirtieron a finales de octubre de las deficiencias. De esta manera, la decisión afecta a nueve pueblos de la comarca de la Jara: Santa Ana de Pusa, San Martín de Pusa, Villarejo de Montalbán, Retamoso de la Jara, San Bartolomé de las Abiertas, Espinoso del Rey, La Pueblanueva, Los Navalmorales y Torrecilla de la Jara. De ellos, solo los cinco primeros recurrían hasta ahora exclusivamente a la presa, que está al 10 por ciento de su capacidad.
El Ayuntamiento de San Bartolomé de las Abiertas ha reaccionado inmediatamente y comunicó el martes a los 500 vecinos de la localidad jareña que el abastecimiento procederá ahora del pozo municipal. En este sentido, el alcalde, Esteban Benito Blázquez, precisó que esta alternativa tampoco es potable, pero el aspecto del agua es «menos escandaloso» que la procedente de la Mancomunidad del Río Pusa. «Para lavar vale», aclaró el regidor, puesto que la del pantano sale tan sucia que no se puede recurrir a ella para esta función tan básica.
«La gente está acostumbrada a comprar agua para beber», lamentó el alcalde jareño, quien recalcó que en los últimos meses se ha agravado porque ni siquiera sirve para cocinar. «Si el problema persiste, puede influir en la población», comenta sobre un posible flujo de los habitantes a otras localidades en esta parte de la provincia muy despoblada.
El verano ha resultado muy accidentado para los vecinos de la Mancomunidad del Río Pusa, puesto que el 9 de agosto los ayuntamientos recomendaron que no se bebiera el agua del abastecimiento público por la mala calidad, medida que se mantuvo hasta el pasado 17 de septiembre en que se levantó esta circunstancia excepcional.
También en octubre, antes de la recomendación de que los vecinos se abstuvieran de beber el agua, la Mancomunidad advirtió a los residentes de que las reservas de la presa se encontraban bajo mínimos. El bando llamaba a un uso limitado de este servicio básico, por lo que pedía que no se usara para los riegos o las piscinas, por ejemplo.
Los problemas de los municipios se remontan a años pasados en los meses de verano con la falta de lluvias y el aumento de la población estacional. La Mancomunidad intenta la corrección con un proyecto para rebajar los parámetros de hierro que intervenga en el color y el olor del suministro. Con la colaboración de la Junta, renovará el filtrado y cloración del abastecimiento en una planta de tratamiento obsoleta para potabilizar el caudal. Esta infraestructura tiene ya 33 años.