Viajar a la Luna en realidad virtual

F. J. Rodríguez
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El toledano Alfredo Escalante, ingeniero de la Agencia Espacial Europea, ha trabajado en un proyecto único que recrea misiones históricas a la Luna con realidad virtual 360 en alta definición

Caminar por la superficie lunar es un privilegio que sólo han tenido doce personas hasta la fecha. Desde julio de 1969, con Neil Armstrong, a diciembre de 1972, con Gene Cernan, únicamente una docena de seres humanos ha sentido lo que es estar literalmente en la Luna. Hasta ahora.
Investigadores de la Agencia Espacial Europea (ESA), en colaboración con la empresa británica Timelab Technologies, han recreando las misiones históricas al satélite en realidad virtual 360 de alta definición. El ingeniero espacial Alfredo Escalante, toledano que se crió «a los pies de la muralla pero mirando las estrellas», ha participado en el desarrollo de esta herramienta que abre la puerta a que cualquiera, con unas gafas de realidad virtual de 20 euros y un teléfono móvil, pueda experimentar qué se siente al caminar por la Luna o conducir el mítico Rover del Apolo 15, el todoterreno empleado por los astronautas para desplazarse por el satélite.
Se trata, ni más ni menos, y tal como explica uno de sus desarrolladores, de «una forma de obtener nueva información a partir de datos de instrumentos antiguos». Y es que, la información de la que se han servido los investigadores como Alfredo Escalante para recrear virtualmente la Luna está basada en todo lo recogido en cada una de las expediciones, especialmente la citada Apolo 15.
Viajar a la Luna en realidad virtualViajar a la Luna en realidad virtual«Fue la primera en investigar cosas útiles para ciencia. Las demás se preocuparon más bien de poner un hombre en la Luna y el Apolo 15 se dedicó a tomar medidas e imágenes muy útiles, así como emplear espectroscopia de rayos X que nos permiten saber los materiales del suelo lunar», explica el ingeniero aeroespacial, que ha trabajado con el software SPICE de la NASA para hacer posible este viaje virtual.
«Las misiones lunares recogen tantos datos que aún queda mucho por investigar», señala este joven toledano, de tan solo 24 años, apasionado con el universo «y por cómo funcionan las cosas».
Precisamente, esa curiosidad innata desde bien pequeño, es la que le ha llevado, tras cuatro años de grado y dos de máster, a poder trabajar para la Agencia Espacial Europea y estar ahora implicado en la mayor parte de sus proyectos de misiones. Y es que, Alfredo Escalante trabaja directamente en cuestiones de geometría, lo que es indispensable para toda misión espacial al tener vinculación con todos los aparatos que sirven tanto como para tripular correctamente la nave como para poder saber dónde se encuentra en cada momento y su relación con cualquier otro objeto.
Viajar a la Luna en realidad virtualViajar a la Luna en realidad virtual«En cuatro años pondremos de nuevo a personas en la Luna», afirma con la seguridad de conocer bastantes detalles del programa Artemis, un futuro vuelo espacial tripulado, aún en proyecto, que está siendo desarrollado principalmente por la NASA y algunos socios internacionales como la Agencia Espacial Europea (ESA), la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y la Agencia Espacial Australiana (ASA). El objetivo de Artemis no es otro que volver a explorar la Luna y llevar allí a la primera mujer, concretamente a la región lunar del polo sur para el año 2024.
La herramienta de realidad virtual en cuya creación ha participado este toledano jugará en esa misión un papel destacado, ya que además de ser un potente elemento de divulgación científica, también sirve para entrenar a los futuros astronautas. Hacer que se sientan en el mismo lugar al que van a viajar y en las mismas condiciones.
Alfredo, que estaría encantado algún día en poder ser astronauta a pesar del disgusto que se llevaría su madre, se emociona al hablar de todas las posibilidades científicas que esconde un nuevo viaje a la Luna. «Te ofrece un lugar único para todo tipo de ciencia, desde la minería espacial hasta para ver cómo afecta la ingravidez al cuerpo humano, además de poder plantear la instalación de telescopios en los cráteres lunares y poder realizar la contemplación del espacio sin atmósfera», explica.
La carrera espacial ha sufrido un repunte en los últimos años tras sus momentos más épicos durante la Guerra Fría, pero la salvedad es que ahora muchos países colaboran con un fin común. Por ello, y porque conoce de primera mano el trabajo que se está desarrollando en centros de la Agencia Espacial Europea como el de Villafranca del Castillo (Madrid), Alfredo Escalante no tiene reparos en ir más allá y afirmar que «nuestra generación llegará a Marte». La apuesta está lanzada y, por qué no, quizás esa misión histórica cuente con algún granito de arena aportado por este joven talento toledano.