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Pavlo, coordinador de la ayuda exprés a Ucrania

J.M.
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Un joven de 26 años, vecino de El Romeral, centraliza las donaciones de los municipios de La Mancha para la entrega posterior en Madrid. Desde allí, viajan hasta Ucrania

Pavlo, coordinador de la ayuda exprés a Ucrania

Pavlo Nenko ha adelgazado cinco kilos en los últimos días. Vive tenso aunque resida desde hace cinco años en El Romeral, un pequeño municipio de La Mancha toledana de apenas 600 empadronados. Este joven nació hace 26 años en Bila Tserkva, una localidad de unos 200.000 habitantes cercana a Kiev, la capital de Ucrania. Los recuerdos de su cuna probablemente no se parezcan ahora nada a lo que ven su madre y su hermano. «Están todos asustados. No estaba la gente preparada», lamenta en un español muy fluido sobre la invasión de Rusia iniciada hace una semana que ha obligado a su familia a guarecerse en un búnker, como tantísimos otros ucranianos.

La comunidad ucraniana que vive en municipios cercanos a El Romeral recurre a Pavlo, con un horario laboral propicio y el vigor de la juventud, para centralizar los envíos de ropa, alimentos y dinero hacia Madrid. Posteriormente, viajan hasta la frontera de Ucrania con Polonia. El material se queda para los desplazados o acaba distruibuido por las poblaciones del país.

Los ucranianos se han organizado apresuradamente para intentar taponar los daños con aportaciones propias y de sus vecinos. Hay muchas muestras en España. La necesidad urge, por ejemplo, por los miles de compatriotas que han abandonado sus casas y sus ciudades en busca de un lugar seguro en el extranjero. Y a 3.600 kilómetros de su país, Pavlo llenó el martes un coche con medicamentos y condujo hasta Madrid.

La capital española centraliza estos envíos urgentes que formarán parte de la carga de cuatro autobuses y un camión que la comunidad ucraniana ha conseguido para que lleguen estos días hasta la frontera entre Ucrania y Polonia. Precisamente, este país es el principal destino de los más de 600.000 desplazados en los últimos días.

Este veinteañero ha colocado huchas en los negocios de El Romeral, al igual que compatriotas en otras poblaciones de la zona, para que los vecinos puedan colaborar para abastecer a la población ucraniana. Además, ha encontrado ya al menos a un vecino dispuesto a ceder una vivienda a familias refugiadas. No en vano, esta pequeña localidad cuenta con una nutrida representación de familias de este país del Este. Hay cuatro viviendo en el municipio, y más compatriotas en poblaciones cercanas como Villanueva de Bogas, Tembleque, Mora, Consuegra o Villacañas.

«Esta tarde hemos enviado el primer coche con vuestra ayuda, ropa, comida , medicamentos. Dirección El Romeral-Madrid-Ucrania. Quiero avisar que voy a presentar todas las compras que hacemos con vuestra ayuda. Sois los mejores, muchísimas gracias», publicaba Pavlo Nenko el martes en sus redes sociales. Y añadía que estos envíos a Madrid continuarán durante esta semana.

Más ciudadanos ucranianos se están movilizando por la provincia, como una vecina de Olías del Rey, a tenor de un mensaje que ha circulado por la zona. Así, ha difundido un texto en el que pide ayuda para material sanitario como vendajes, medicinas, gasas o yodo. «Quien pueda aportar lo mínimo para mi país es todo», suplicaba.