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Los archivos que saben tejer historias

M.G
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Begoña González, economista, investigadora y escritora, presenta mañana su novela 'El siglo', de Velasco Ediciones, en el Castillo de San Servando. La autora se estrena como novelista

La autora Begoña González antes de la presentación - Foto: LT

Mucha luz, pero excesivas sombras. Un siglo XV que da para contar y contar, con unos personajes que se mueven sigilosos, intentando pasar desapercibidos. Una buena mezla a la que se suman una madre perseguida por la Inquisición, un hijo criado en un oscuro monasterio, un monje generoso y muy noble, otro ruin, despreciable y execrable que marca muchas páginas y repele a unos lectores ávidos de historia, de amor y de intrigas en las postrimerías de un siglo XV que agota su esplendor y sus contrastes en esta novela escrita tras años de ardua investigación.

Begoña González se atrevió a sacar su primera novela del cajón donde se quedó sin más durante cinco años esperando editorial. La investigadora y escritora asturiana decidió que su historía podía interesar a pesar de tener casi 800 páginas y 'El siglo' tomó forma como una novela de la mano de Velasco Ediciones, una editorial que apostó por la trama, un contexto histórico tejido con años de investigación en archivos, buena parte de ellos en Toledo, y un lenguaje dinámico y ágil, «adaptado al lector del siglo XXI».

 La novela está a punto de llegar a Toledo, aunque lo cierto es que nunca ha dejado de estar aquí, en una ciudad que tanto fascina a la autora, una urbe de peso que no se podía quedar fuera de esta novela que cabalga a zancadas entre Toledo y los pueblos más recónditos de Asturias, con unas pocas casas dispersas en un paisaje de postal que saben guardar el anonimato de la protagonista, libres del peso de los altos muros de conventos, iglesias, hospicios, y moradas nobles de la ciudad.

La autora Begoña González antes de la presentaciónLa autora Begoña González antes de la presentación - Foto: LTEl contraste «de la opulencia» de Toledo con la humildad de esos pueblos asturianos aislados urde parte de esa novela en la que ha querido dejar constancia de capítulos históricos poco manoseados en los archivos, como el éxodo de los judíos a la zona norte de España tras su expulsión y la vida conversa puertas adentro. La trama se completa con más personajes, pone en valor «la solidaridad», pero también con episodios tan horrendos como los abusos sexuales que comete un monje con el hijo de la protagonista, «una problemática que recuerda que en la actualidad se sigue dando y hay que contar».

«Mi objetivo principal era causar emoción, la misma que yo siento cuando encuentro documentos interesantes en los archivos, como el de una madre pidiendo ayuda a un obispo, que ayudan a crear la historia». Tampoco la elección de Toledo, como escenario es casualidad porque la autora publicó el año pasado la biografía de Fernando Prieto Mestas, un pastor cabraliego en la Catedral Primada de Toledo bastante desconocido en su Asturias natal. 

Además, la escritora lleva diez años investigando en distintos archivos de la ciudad, regresa siempre que puede y se aloja desde el principio en la Posada de Manolo, regentada por un matrimonio de veterinarios entusiasmados con sus hallazgos. 

El Castillo de San Servando no encaja temporalmente con la novela, aunque fue reconstruido poco más de un siglo antes del contexto de la novela, pero ofrece su sede como buen anfitrión para la presentación de una novela, con tres meses de publicación a cuestas, que también contará con la presencia de Almudena Pallás, de Librería Taiga y copropietaria de la posada en la que suele alojarse, y el editor Cristian Velasco. Además, habrá una sorpresa final, la actuación musical del grupo 'Ethnos Atramos' que interpretará algunas cantigas sefardíes.

La creación. Begoña González, colaboradora de algunos medios y revistas, escribe en sus ratos libres, los que le dejan la familia y su profesión de economista. Insiste en que para ella lo principal es investigar y visitar archivos, pero al final siempre rondan en su cabeza personajes, documentos, historias y anécdotas. Eso sí, no se marca tiempos, ni expectativas a pesar de que los escritores noveles se suelen sentir muy presionados para intentar buscar su hueco en las estanterías.

Begoña González tiene ya otras tres novelas escritas en el cajón, una de ellas ambientada en el siglo XIX. No tiene prisa y quizá tampoco fecha de publicación, pero seguro que saldrán en papel para volver a dejar claro «que la Historia está escrita y hay que sacarla de los archivos».