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Enrique Sánchez Lubián

En el Camino

Enrique Sánchez Lubián


Del ‘gatoflorismo’ y sus ‘gatofloriles’

08/09/2022

Por aquello que se dice de la gata Flora, en Argentina se acuñó el término 'gatoflorismo' para definir esa caprichosa insatisfacción que aboga tanto por una situación como por la opuesta, cuando alguna de esas dos premisas se cumple. Cómodos en el 'no es no' y el 'cuanto peor, mejor', quienes así se prodigan son llamados 'gatofloriles'. Nada les agrada ni les conviene, sino todo lo contrario. Siembran la desconfianza, celebran lo negativo y cuestionan lo positivo, viviendo en perpetuo estado de reproche, tanto cuando no se hacen las cosas, como al verlas realizadas.
Además de las elevadas temperaturas, llevamos un verano soportando el acalorado discurso de cuántos de ellos pueblan el suelo patrio. Es fácil reconocerlos. Los hay de todo tipo y condición, haciéndose notar desde las altas esferas de las derechas –Feijóo, Ayuso, Abascal o Arrimadas al frente, junto a sus pasantes regionales y locales- al bar donde tomamos café, la piscina de la urbanización, el vestuario del gimnasio o la cola del súper, pasando, como no, por redes sociales y tertulias mediáticas.
Tozudos en su obstrucción, pasan en un pispás del blanco al negro y del negro al blanco sin sonrojarse. No se cortan un pelo contra el 'afán intervencionista' de Pedro Sánchez y sus ministros, censurándoles socavar nuestra sacrosanta libertad diciéndonos cuánta carne hemos de comer, cuándo quitarnos la corbata, a qué temperatura regular los termostatos o qué tipo de contratos firmar a camareros y temporeros del campo. Pero en cuanto el aire sopla de cara, ¡eso sí!, nada les pone más que seguir alzando la voz contra ese mismo gobierno metomentodo, exigiéndole ayudas, subvenciones o rebajas fiscales, aunque continúen malhablando de lo público y de cuantos impuestos lo sostienen.
Creyéndose ungidos para tumbar, como sea, a la coalición gubernamental, pontifican jacarandosos sobre lo divino, lo humano y hasta lo del más allá, obviando que en democracia quien consigue sumar más votos y apoyos en el Parlamento gana. Y así, mientras usted lee esta primera columna de la temporada, miles de ciudadanos viajan gratis en tren a sus trabajos, a sus casas o a sus estudios. ¡Qué 'ocurrencias' tienen estos socialcomunistas del Gobierno, que revalorizan las pensiones, quieren subir más el salario mínimo y hasta las empleadas del hogar podrán cobrar el paro!