Francisco Cerro, posible sustituto de Braulio Rodríguez

F. J. R.
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El obispo de Coria-Cáceres es el mejor situado para ocupar el cargo de arzobispo de Toledo, aunque la última palabra llegará de Roma tras nombrarse un nuevo nuncio en España

Francisco Cerro, posible sustituto de Braulio Rodríguez

Un secreto a voces o un rumor que cada vez coge más fuerza. El nombre del actual obispo de Coria-Cáceres no hace más que sonar como posible sustituto de Braulio Rodríguez Plaza como arzobispo de Toledo. Desde hace meses aparece en todas las quinielas al cargo, pero en los últimos días Francisco Cerro Chaves se ha quedado como el mejor posicionado para ocupar la plaza toledana tras la renuncia de un Rodríguez Plaza que ya cumplió 75 años y cuyo destino es la jubilación.
Después de meses en vía muerta, la vacante del arzobispado toledano puede desatascarse en breve. La clave está en el nombramiento de un nuevo nuncio para España. El Consejo de Ministros dio el pasado viernes el visto bueno obligatorio para autorizar el nombramiento del nuevo embajador de la Santa Sede. Se trata de Bernardito Cleopas Auza.
La figura del nuncio es trascendental, ya que una de sus atribuciones es la de proponer al Papa la terna de candidatos para el nombramiento de los obispos de las diócesis que estén vacantes.
En el caso de Toledo la selección ya la realizó y se la presentó al Papa Francisco I el anterior nuncio, Renzo Fratini. Se trataba, según los círculos eclesiásticos, además del citado Francisco Cerro, del obispo de Málaga, Jesús Catalá, y Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo.
Cerro es natural de Malpartida de Cáceres. Comenzó sus estudios en el seminario de esa diócesis, y posteriormente se trasladó al de Toledo, dónde se ordenó sacerdote el 12 de julio de 1981.
Su vinculación con la capital de Castilla-La Mancha parece haber pesado a la hora de tomar la decisión de su nombramiento, aunque también se apunta que el conflicto por el Real Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe ha tenido mucho que ver toda vez que Cerro Chaves siempre ha manifestado tener una solución a la polémica de si debe pertenecer a una diócesis extremeña en lugar de al Arzobispado de Toledo.
Con todo, el destino de un obispo es una decisión única y exclusiva del Papa, por lo que habrá que esperar a que Francisco I mueva ficha y le comunique su decisión al nuevo nuncio y éste, a su vez, al interesado.
Por último, el hecho de que  Cerro lleve 12 años en su actual puesto de obispo de Coria-Cáceres es otro de los argumentos de peso que intuyen su posible traslado.