Tolón se reúne con Guirao para hablar de Vega Baja

M.G
-

El ministro de Cultura mantuvo hace una semana un encuentro con la alcaldesa para tratar el futuro de esta zona. El Ministerio, la Junta y el Ayuntamiento irán de la mano

La Junta dice que no le corresponde decidir sobre Vega Baja

Vega Baja continúa ocupando las agendas políticas. La alcaldesa de la ciudad, Milagros Tolón, no pudo   asistir a la reunión del lunes planteada con el arquitecto Joan Busquets, redactor del Plan Especial del Casco, que mantuvo el concejal de Urbanismo, José Pablo Sabrido, pero mantiene «que lo más importante es contar con un plan especial con el que la sociedad civil esté de acuerdo en qué actuación llevar a cabo en este sitio tan importante para la ciudad de Toledo».

Tolón resalta la necesidad de plantear el futuro de Vega Baja, una zona «que lleva tantos años sin actuación» y necesita una hoja de ruta. En relación a la reunión, deja caer que si sale adelante el Plan Especial, que depende de la convocatoria de un concurso, está convencida de que Busquets participará, pero también «todos los agentes sociales» para contar con el mejor documento que permita proteger y poner en valor los restos arqueológicos y facilitar al mismo tiempo la integración de esta zona en la ciudad.

La alcaldesa va más allá y anuncia que hace una semana mantuvo una reunión con el ministro de Cultura, José Guirao Cabrera, para hablar de Vega Baja. No ofrece demasiadas explicaciones sobre el contenido del encuentro, pero sí quiere dejar algo claro: «Tanto el ministro, como la Junta y el Ayuntamiento estamos en coordinación para llevar a cabo el mejor trabajo que se pueda hacer en Vega Baja».

Tolón subraya que el futuro de la zona pasa por preservar y poner en valor el yacimiento arqueológico, que depende del Gobierno regional, pero también «por integrar Vega Baja en la ciudad, teniendo en cuenta que la Universidad de Castilla-La Mancha está al lado». En este sentido, el equipo de Gobierno municipal es consciente de que esta área no puede quedarse aislada, sobre todo, porque al margen de la Universidad también se encuentran muy próximos los barrios de Palomarejos y de Santa Teresa.

No es la primera vez en la ciudad que se aborda el futuro de Vega Baja, pero tras aquella paralización del proyecto de construcción de viviendas del año 2006 ha sido ahora cuando ha vuelto a rebrotar con fuerza el debate sobre el futuro de la zona, al hilo del futuro Plan de Ordenación Municipal (POM) que también tiene que ir hilvanándose en esta legislatura.

El proyecto de la senda peatonal del Ayuntamiento, la futura construcción del cuartel de la Guardia Civil y las voces que abogan por impulsar el yacimiento arqueológico, con grandes titulares en distintos medios de comunicación, han vuelto a reabrir un capítulo sin final escrito que tiene como protagonistas a todas las administraciones públicas y como horizonte la posibilidad o no del desarrollo urbanístico, una sombra que vuelve a planear a pesar que desde el Ayuntamiento se insiste en su defensa de Vega Baja.

El debate se ha iniciado también con otros conocidos protagonistas, el presidente de honor de la Real Fundación de Toledo, Gregorio Marañón, el mayor valedor de Vega Baja, y la postura de la Federación Empresarial Toledana, que también ha suscitado algunas críticas por las recientes declaraciones de su secretario general, Manuel Madruga, que apuntó que en esa zona «hay cuatro zanjas y dos monedas» y explicó que la ciudad no puede quedar paralizada.

Por su parte, desde el equipo de Gobierno se insiste en que el yacimiento de Vega Baja «tendrá todos los niveles de protección precisos», como ha apuntado el concejal de Cultura, Teo García, y la alcaldesa refuerza esta postura al asegurar que el Ayuntamiento es y será «el principal garante del patrimonio de la ciudad».