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'El Prado en las calles' llegará a Talavera el 1 de marzo

Lola Morán Fdez.
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La muestra, organizada por el Ministerio de Cultural y el Museo del Prado, se ubicará en los Jardines del Prado y está integrada por reproducciones fotográficas a tamaño real de una una selección de las prinicipales obras maestras de esta pinacoteca

‘El Prado en las calles’ llegará a Talavera el 1 de marzo - Foto: David Pérez

Talavera será la última parada de la exposición itinerante ‘El Prado en las calles’ que ha acercado desde el pasado 13 de julio las obras más representativas de la pinacoteca madrileña a diferentes puntos de la región. Así, tras visitar  Sigüenza, Puertollano, Tomelloso, Ciudad Real, Toledo, Guadalajara y Cuenca, esta muestra podrá contemplarse en los Jardines del Prado de Talavera del 1 al 28 de marzo.  

Esta exposición al aire libre está integrada por reproducciones fotográficas a tamaño real, a escala 1/1, de una selección de las principales obras maestras del Museo del Prado. A través de ellas el público visitante puede realizar un recorrido cronológico por las diferentes escuelas que componen el panorama artístico de la colección permanente del Museo del Prado -desde el siglo XII hasta los primeros años del XX- y conocer la historia de España, de Europa y del arte occidental en general de la mano de los grandes maestros de la pintura española, italiana, flamenca, francesa, alemana y holandesa.

La exposición está organizada por el Ministerio de Cultura y el Museo del Prado, en colaboración con la Fundación Impulsa CLM, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Talavera y el Organismo Autónomo Local de Cultura, bajo el patrocinio de Fundación Iberdrola España.

El objetivo es impulsar el conocimiento, difusión y comunicación de las colecciones y de la identidad cultural del patrimonio histórico adscrito al Museo, favoreciendo el desarrollo de programas de educación y actividades de divulgación cultural. Además, pretende recrear virtualmente la experiencia de visita al Museo al poder contemplar las pinturas con sus dimensiones reales, viviendo una experiencia semejante a la de estar frente a una auténtica obra de arte.