Bogas remoza el albergue en vísperas del Año Jacobeo

J.M.
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El Ayuntamiento y la Asociación local del Camino de Santiago han dado un lavado de cara al recinto municipal, que recibió a 450 peregrinos, un 40 por ciento extranjeros, en 2019

Bogas remoza el albergue en vísperas del Año Jacobeo - Foto: Picasa

El Camino de Santiago ha pulverizado cualquier vaticinio. Nadie se podía imaginar hace 30 años que las oficinas de la Catedral de Santiago de Compostela iban a despachar en un año casi 350.000 documentos que acreditan el cumplimiento mínimo de 100 kilómetros de peregrinación. Más todo aquellos que hacen tramos y no llegan a la punta noroeste de España. Pues, los trazados del Camino del Sureste y el Levante cruzan la provincia y pasan, entre otras localidades, por Villanueva de Bogas, donde se ha remozado en los últimos días el albergue de peregrinos.
Así lo relató a este diario el presidente de Bogas Asociación de Amigos del Camino de Santiago, José Luis López, donde registran desde 2002 a los peregrinos que van rumbo a Santiago de Compostela. Desde 2004, el Ayuntamiento habilitó este albergue de peregrinos al que se ha dado un lavado de cara y se ha colocado ahora un letrero que lo identifica como fonda para los caminantes y ciclistas. «Está cogiendo mucha más relevancia», explica el presidente por el aumento de peregrinos a un albergue que se sostiene por donativo, lo que significa que cada caminante o ciclista hace la aportación económica que cree conveniente.
De los 70 peregrinos de 2009, se ha pasado a los 450 del año pasado, lo que sextuplica el número de peregrinos en la víspera del Año Jacobeo de 2021. La asociación prevé llegar a los 900 el próximo año. El año pasado, hubo un 60 por ciento de españoles y un 40 por ciento de extranjeros. «Es muy duro el calor de Castilla-La Mancha», recuerda José Luis porque el camino atraviesa de este a oeste la región por la Mancha.
«Suelen ser jubilados que van en grupo de dos o de tres, aunque haya muchos solitarios. Es un camino muy largo y muy exigente», aporta el presidente de la asociación, quien ha atendido a peregrinos procedentes de Inglaterra, Francia, Italia o, por ejemplo, la República Checa, de donde era originario el último extranjero que pernoctó en Villanueva.
«El Camino de Santiago es un río de cultura y de vida», apunta José Luis sobre un fenómeno que recreció imparablemente en los años 90 y trajo como consecuencia la revitalización de muchos itinerarios olvidados. Por ejemplo, los caminos del Sureste y el Levante aglutinan a 16 asociaciones, entre ellas la de Villanueva de Bogas, por todo el trazado. Entre los cometidos, la señalización con flechas amarillas del camino para que el viajero llegue con bien a Santiago de Compostela.
El pasado día 13, el albergue cerró sin fecha por la evolución del coronavirus.