La zona de rocas afectada ronda los 300 metros cuadrados

I.G.Villota
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El Ayuntamiento iniciará un procedimiento de urgencia para la instalación de mallado tras la valoración técnica. El tráfico seguirá cortado hasta finalizar los trabajos. De la Cruz afirma que «es muy difícil adelantarse» a los desprendimientos

Los bomberos sanearon el sábado la zona.

La zona de rocas afectada por el desprendimiento ocurrido entre los puentes de Alcántara este fin de semana ronda los 300 metros cuadrados. Así lo indicó ayer la concejala de Obras, Noelia de la Cruz, quien explicó que el Ayuntamiento de Toledo iniciará un procedimiento de urgencia, previsiblemente este miércoles, para licitar la instalación de mallado de protección en la zona tras la valoración de los técnicos municipales.
El tráfico para vehículos y peatones seguirá cortado hasta el final de los trabajos que, indicó, son «sencillos», en comparación con los desarrollados recientemente en la senda ecológica, toda vez que se trata de una zona de «fácil acceso». La edil prefirió no hablar de plazos aunque evidenció que no se demorarán «meses».
El concejal de Seguridad Ciudadana, Juan José Pérez del Pino, explicó el desarrollo de los acontecimientos. Fue en torno a las 5,00 horas de sábado cuando un vehículo sufrió una colisión contra una de las piedras que se encontraban ya en la carretera, pero no hubo daños personales. Sobre las 6,30 horas ya se encontraba en la zona la Policía Local, que solicitó la presencia de los bomberos para sanear el área, algo que empezó a las 9,30 horas, así como de la empresa Valoriza, encargada de la limpieza viaria. «Sobre las 12.00 horas, con la presencia de la alcaldesa en el lugar afectada y los cuerpos de seguridad, se decide cortar la carretera a peatones y a vehículos (de manera definitiva), ya que la franja presenta aún altos riesgos de desprendimientos», indicó Pérez del Pino.
De la Cruz concretó que los técnicos del Ayuntamiento están estudiando y evaluando el área, porque además de la piedra que se ha desprendido, en el entorno otras rocas cercanas presentan fisuras y grietas que tienen que ser consolidadas.
La edil comentó que, como ha ocurrido en casos anteriores en otros puntos de la ronda del Valle, el procedimiento va a consistir en la estabilización de la ladera y la instalación de mallas de contención, con las que se busca evitar otros desplazamientos y desprendimientos.

Por otro lado, la concejala apreció que «es muy difícil adelantarse» a desprendimientos de rocas como el ocurrido este fin de semana, en concreto entre los dos puentes de Alcántara en la ronda del Valle. No es el primer caso de este tipo que ocurre y siempre se actúa igual: saneando la zona afectada e instalando un vallado de contención.
La edil afirmó que el Ayuntamiento realiza inspecciones «preventivas y periódicas» a la ronda del Valle pero sostuvo que «hay muchos factores» que provocan las fisuras siendo complicado anticiparse.
Preguntada sobre la posibilidad de actuar con la instalación de mallado en toda la ronda del Valle, dada la peligrosidad de la caída de las piedras, la concejala  indicó que técnicos y bomberos  estudian la zona y «determinan cuáles son prioritarias» en la actuación.
Por este motivo, comentó, se ha licitado recientemente un contrato para la instalación de mallas en el paseo de la Rosa, además de haber diferentes puntos en el valle y la senda con este  sistema de protección. En Navidad se desprendió una roca de grandes dimensiones en la senda, que ha sido necesario dinamitar.