Moncloa obliga a plantear un 'Toledo Central' para coches

F. J. R.
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El Gobierno de Pedro Sánchez aprueba una declaración de emergencia climática que impondrá a las ciudades de más de 50.000 habitantes crear zonas de tráfico restringido

La gran consecuencia que podría traer un ‘Toledo Central’ sería la siempre polémica peatonalización del Casco. - Foto: Víctor Ballesteros

El Gobierno de Pedro Sánchez aprobó ayer, en su primer Consejo de Ministros ordinario, una declaración de emergencia climática con la que busca posicionarse claramente en contra del calentamiento global. Se trata de una medida trasversal, ya que afecta a todos los Ministerios, pero también un anunció que repercutirá en todos los municipios de más de 50.000 habitantes, que deberán establecer de forma obligatoria una zona de bajas emisiones en sus cascos urbanos.
La noticia parece haber pillado por sorpresa a los ayuntamientos españoles, que hasta ayer podían decir si aplicaban o no zonas de tráfico restringido por motivos medioambientales, pero que a partir de la entrada en vigor de la nueva Ley de Cambio Climático, en unos 100 días, no tendrán más remedio que establecer vetos.
Toledo no tenía en mente establecer ningún área de bajas emisiones, un plan de protección del medio ambiente frente al tráfico que únicamente se estaba aplicando hasta ahora en Barcelona y Madrid. Con todo, desde el Consistorio toledano muestran su «disposición total» a la nueva medida.
«No conocemos aún la literalidad de la declaración de emergencia ni de la futura Ley, pero consideramos que estas medidas son necesarias y repercuten directamente en la calidad del aire que respiramos», comentan desde el Ayuntamiento, incidiendo en que en la ciudad ya se han tomado medidas como la adquisición de coches eléctricos y buses con gas.
Por último, la gran consecuencia que podría traer un ‘Toledo Central’ sería la siempre polémica peatonalización del Casco Histórico. Aunque es pronto para valorar este aspecto, desde el Consistorio no tienen dudas de que «hay que seguir avanzando en medidas que reviertan en la peatonalización».
Mientras tanto, a la espera de ver cómo evolucionan los acontecimientos, el mejor ejemplo de lo que puede ser está a 70 kilómetros de Zocodover.
‘Madrid Central’ es el nombre que recibe la zona de bajas emisiones de la capital de España. Fue inaugurada el 30 de noviembre de 2018, y desde el mismo día de su puesta en práctica causó mucha polémica entre sus defensores, los vecinos del entorno y la Confederación Empresarial de Madrid, que se consideró como uno de los grandes afectados.
Pese a todo, la medida se mantuvo, logrando cumplir su cometido tal y como evidenció un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid en marzo de 2019.
El cambio de Gobierno en el Ayuntamiento de la capital propició que ‘Madrid Central’ tuviera sus días contados. El pasado 30 de septiembre, el alcalde José Luis Martínez Almeida anunció que planeaban implantar en el futuro un plan alternativo, denominado ‘Madrid 360’, mucho menos ambicioso, y que permite la circulación de vehículos con distintivo medioambiental C por el área restringida siempre que estén ocupados por dos o más personas.
‘Madrid Central’ restringe la circulación de los vehículos más contaminantes por un amplio área del centro de la capital. Los vehículos que circulen por allí deben llevar el distintivo ambiental, que establece cuatro categorías en función de lo que contamina cada vehículo.
Los coches que no obtienen distintivo medioambiental no pueden circular, una medida que afecta a los diesel y gasolina fabricados antes de 2006.
En Toledo aún es pronto para hablar de limitaciones, pero que nadie dude que las habrá.