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Santa Úrsula pone punto y final a más de siete siglos de historia

J. Guayerbas
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Las Agustinas cierran el convento por falta de vocaciones, lo que hace inviable mantener el espacio conocido por el retablo de 'La Visitación' de Alonso de Berruguete, entre otras obras

Iglesia conventual de Santa Úrsula. - Foto: David Pérez

Es el segundo convento de la ciudad que cierra sus puertas en lo que va de año. Los cuatro últimas moradoras del Convento de Santa Úrsula se preparan para poner punto y final a más de siete siglos de historia. Una decisión complicada que adoptan por la falta de vocaciones, lo que hace inviable mantener las dependencias que se remontan al año 1259 cuando se funda en Toledo un beaterio acogido a la regla de San Agustín, aunque el templo conventual es posterior, de 1360.

Tal y como ha podido saber este diario dos de las cuatro religiosas Agustinas permanecerán en la ciudad, en concreto se trasladarán a Las Gaitanas en la plaza de San Vicente, mientras que las otras dos religiosas viajarán a Talavera de la Reina, a las instalaciones que la orden mantiene en esta localidad, con centro educativo incluido.

Por el momento se desconoce si la iglesia del convento abrirá al público como es habitual para mostrar, entre otras obras, el retablo de ‘La Visitación’ de Alonso de Berruguete realizado en 1535. Un retablo formado por tres cuerpos, en el superior se encuentra el Calvario; en la parte central una escena de la Visitación, junto a San Cristóbal y a San Antonio; y el inferior, la Virgen, acompañada por San Juan Bautista y San Sebastián.

Con el cierre de este convento Toledo pierde parte de su patrimonio cultural y espiritual. En febrero cerraba Santa Clara y sus religiosas se marchaban a Santa Isabel, ahora cierra Santa Úrsula y sus moradoras se trasladarán a Las Gaitanas y a Talavera de la Reina, mientras que en la provincia, en Escalona, las Concepcionistas se marchaban del municipios el pasado mes de agosto dejando atrás más de cinco siglos de historia.

La crisis vocacional y la falta de compromiso con la vida contemplativa son las causas principales de un problema sin respuesta ni reacción, o al menos eso parece, por parte de la autoridad eclesiástica.

El Convento de Santa Úrsula encierra historia y arte que ahora quedarán tras el portón del templo que cuenta con uno de los ábsides más espectaculares de la época medieval que se conservan en la capital regional.