El volumen definitivo de la historia de la Escuela Gimnasia

J. Monroy
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Manuel e Ignacio Vinuesa presentan en San Clemente su libro 'La Escuela Central de Educación Física de Toledo 1919-2020', acto incluido en los actos del centenario de la institución castrense

El volumen definitivo de la historia de la Escuela Gimnasia - Foto: David Pérez

Parece mentira, pero muy pronto concluirán los actos del centenario de la Escuela Central de Educación Física, o Escuela de Gimnasia, como se le sigue conociendo en Toledo. Este jueves, el Centro Cultural San Clemente (perteneciente a la Diputación Provincial) vivía lo que ya se anunciaba como uno de los platos fuertes de la celebración, cuando se presentaba allá por diciembre de 2018, la presentación del volumen definitivo que recoge la historia de estos cien años, ‘La Escuela Central de Educación Física de Toledo 1919-2020’.
El coronel de la Escuela retirado, Manuel Vinuesa, autor del estudio junto a su hijo, Ignacio Vinuesa, contemplaba la sala de San Clemente y encontraba antiguos corredores de toda la vida, que tantas veces estuvieron en los campos de la Escuela. Desde un punto de vista sentimental, para él esta centenaria institución significa mucho, pero también lo significa para Toledo, apuntó, convencido de que los grandes corredores, como José Luis González, llegaron porque la Escuela estaba allí, «y facilitaba muchas cosas». Eso, para Toledo, porque para toda España fue el germen de la Educación Física e INEF, que vienen a ser sus hijos.
Repaso a un siglo. ‘La Escuela Central de Educación Física de Toledo 1919-2020’ se basa en realidad en otro volumen, también de los mismos autores, con motivo del 75 aniversario de la Escuela.
Se trata de un libro denso, que recoge desde el origen de la Escuela, cuando el general Villalba decidió crear una Escuela Central de Educación Física, donde se formaran los futuros profesores. El pasado día 29 de diciembre se cumplieron cien años de que José Villalba, entonces ministro de la Guerra, creara la Escuela en Toledo. Había sido director de la Academia de Infantería, y allí había mejorado mucho la vida de los cadetes en el Alcázar, y también se había preocupado mucho por su estado físico, hasta el punto de que mandó a dos oficiales a estudiar gimnasia sueca.
Pero la creación de la Escuela en aquel descampado, explica el volumen, tuvo vicisitudes. Tras la Guerra Civil, hicieron falta diez años para reconstruirla. De allí salieron los primeros profesores de Gimnasia para formar a los soldados de los distintos cuerpos, pero también la primera Cartilla Gimnástica Infantil y Premilitar, y el Instituto Nacional de Educación Física (INEF) se inspiró en ella para su organización inicial.
Pero este nuevo volumen aporta también lo ocurrido durante estos últimos 25 años, en los que la Escuela subió a la Academia, donde permanece como organismo independiente. También aporta nueva documentación, recogida por los autores gracias a las aportaciones encontradas en internet, y aportadas por varias tesis doctorales de estudiantes de Educación Física.
Durante estos últimos años, apuntaba Manuel Vinuesa, la Escuela ha podido evolucionar técnicamente a mejor, porque tiene mucha más información. A los que estuvieron tanto tiempo en Palomarejos, reconoce, no les gustó mucho el traslado. En la Academia, reconoce, «estamos muy bien, pero abajo era nuestra casa».