Matanza en casa sin riesgos

J.A.J./Toledo
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Las autoridades recuerdan que es preciso el control veterinario para sacrificios porcinos • El año pasado se registraron 1.307 matanzas

La matanza del cerdo a la vieja usanza es una tradición que aún pervive en las zonas rurales. - Foto: Consuelo Sánchez

Es una antigua tradición que aún se conserva en las zonas rurales de esta provincia. Se trata de la matanza del cerdo a la antigua usanza, un rito que hace honor al dicho de que de el porcino «se aprovechan hasta los andares». El sacrificio de un marrano es una ocasión para reuniones familiares, a la vez que se deja surtida la despensa de carnes y embutidos para afrontar el duro invierno que ya se avecina. Es en estas fechas en la que se efectúan las matanzas, por lo que las autoridades recuerdan la necesidad que tienen los que las realizan de someter al animal a un control veterinario para evitar riesgos. No está de más advertirlo, ya que la tradición de la matanza puede languidecer pero aún está lejos de su desaparición. Sólo el año pasado, se registraron 1.307 sacrificios domiciliarios de porcinos, según los datos facilitados por la Delegación Provincial de la Junta en Toledo.
La gran mayoría de estas matanzas se realizaron en el área veterinaria de Talavera de la Reina, unas 1.029. De ellas, la mayor parte corresponde al distrito nucleado en torno a la propia Ciudad de la Cerámica, con 528; seguido del de Belvís de la Jara, con 334; y el de Santa Olalla, con 167.
El área veterinaria de Toledo asumió un total de 278 matanzas. Casi la mitad, unas 144, se efectuaron en un distrito de honda tradición ganadera, el de la monteña Menasalbas. Le sigue el distrito de Torrijos, con 89. Por detrás quedan el resto de distritos toledanos con cifras simbólicas: Ocaña (19), Consuegra (18), Illescas (14), Quintanar de la Orden (13), y área de Toledo capital (3).
En todo este operativo cooperan con los servicios veterinarios de la Junta y los ayuntamientos 51 veterinarios colaboradores autorizados. Durante el año pasado, se produjeron 73 decomisos de carnes procedentes de matanzas domiciliarias. Se detectaron en los animales sacrificados 28 enfermedades de pulmón, como neumonías; 39 de hígado, como ascaridiosis; y seis de riñón, como hidatidosis.  

consejos a tener en cuenta. El pasado día 1 arrancaba el periodo previsto para matanzas domiciliarias, tal y como se prevé en un decreto de 1994. Este periodo culminará el próximo 30 de marzo. Los Servicios Periféricos de la Consejería de Sanidad han emitido una circular recordando las condiciones para autorizar estas matanzas domiciliarias, cuya carne no puede ser comercializada y debe consumirse privadamente por los que las efectúen.
Entre otras cosas, se recuerda al que vaya a realizar una matanza que debe solicitar una autorización municipal e inspección sanitaria al menos cinco días antes del sacrificio. El Ayuntamiento, a su vez, lo comunicará a Sanidad. El veterinario deberá inspeccionar el canal del animal sacrificado, realizando un análisis triquinoscópico que deberá estar hecho en un plazo de 24 horas.
Las carnes y vísceras consideradas no aptas para el consumo humano deberán ser destruidas por el que efectúe la matanza, prohibiéndose su uso para alimentar otros animales o su vertido incontrolado.
Además, se recuerda que cada ayuntamiento fijará los días en que pueden acometerse estas matanzas domiciliarias. El Ayuntamiento podrá facilitar un local adecuado para estos sacrificios, aunque si se careciera de él podrán autorizarse en un domicilio «siempre que se garanticen las mínimas condiciones de higiene», que deberá supervisar un veterinario.