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Alarma en el aeródromo de Casarrubios al cortarse las negociaciones con Madrid

J.A.J./Toledo
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Los promotores de la ampliación del aeródromo toledano consideran que la región vecina les deja de lado para hacer su propio aeropuerto en El Álamo, presionando al Gobierno central

Alarma en el aeródromo de Casarrubios al cortarse las negociaciones con Madrid - Foto: La Tribuna

Las buenas perspectivas con las que hace cuatro meses contaban los promotores de la ampliación del aeródromo de Casarrubios del Monte de concertar su proyecto con el del nuevo aeropuerto que promueve la Comunidad de Madrid no existen hoy. Así lo reconocen responsables de la sociedad gestora de la instalación casarrubiera, Aerohobby, que confirman  la ruptura de las comunicaciones con el ejecutivo de la región vecina. Además, les consta que la Comunidad madrileña ha acelerado  la tramitación de su proyecto en El Álamo, a unos pocos kilómetros de su aeródromo, para lo cual está presionando a las entidades del Gobierno central encargadas de Aviación Civil.

El responsable de Aerohobby, Ignacio Elduayen, reconoce el enfriamiento de las negociaciones con Madrid. «La Comunidad de Madrid vuelve a lanzar su proyecto de El Álamo-Navalcarnero, y la verdad es que nosotros sí estamos preocupados porque no recibimos ninguna llamada, todo lo contrario», explica.

Por un lado, Elduayen expone el retraso que existe en la concesión del reconocimiento de la instalación casarrubiera como de uso público, lo que le daría la cobertura para ampliar su actual actividad de aviación deportiva a otros usos como pasajeros . Pese a que presentó la documentación requerida a los responsables de Aviación Civil en 2011, aún no se ha culminado el expediente. «Este es un trámite  con el que llevamos más de dos años, cuando en un año debería estar hecho», comenta sorprendido.

Por otro, al gestor del aeródromo le llegan informaciones sobre que, una vez más, podría ponerse en cuestión la legalidad de los 300 metros de su pista situados en territorio de Madrid. Una cuestión que considera, en caso de producirse, fuera de lugar toda vez que el campo de aviación toledano lleva funcionando más de 20 años, con las preceptivas licencias de Aviación Civil.

Ante esto, el responsable del aeródromo de Casarrubios sigue apelando a las ventajas de la concertación de los dos proyectos aeroportuarios, separados por una frontera pero a poca distancia. «Nosotros siempre le hemos dicho a Madrid que no queremos ser impedimento, que estamos dispuestos a llegar a un acuerdo» comenta Elduayen remarcando las ventajas de partir de unas instalaciones en funcionamiento como las suyas en lugar de asumir el gasto de construir un aeropuerto enteramente nuevo.

Sin embargo, avisa que si Madrid siguiera adelante con su proyecto, los gestores del aeródromo de Casarrubios harán valer sus derechos legales si su negocio resultara perjudicado.

Silencio en la Junta.

Otro aspecto que provoca malestar en los promotores de la ampliación es el silencio de los actuales responsables de la Consejería de Fomento, que no se han movido para defender el proyecto casarrubiero frente a la Comunidad vecina. Elduayen lamenta lo que considera una actitud miope cuando «te pueden estar quitando una empresa de tu terreno, con 20 años de historia,  para que monten otra empresa igual enfrente», y avisa de la recaudación fiscal y los puestos de trabajo que genera su actividad.

Eurovegas obliga a trasladar los aviones de Cuatro Vientos a otro lugar.

El nacimiento de la ampliación de Casarrubios, o del nuevo Aeropuerto del Suroeste que promueve Madrid, depende de la muerte de otro campo de aviación, el de Cuatro Vientos. El cierre de este aeródromo en Madrid capital se lleva esperando desde hace años por su cercanía a viviendas, pero puede precipitarse por la misma iniciativa que ha reanimado los proyectos aeroportuarios en Casarrubios y El Álamo: Eurovegas.

Según la información de que dispone, Elduayen explica que la construcción de rascacielos de la Ciudad del Juego en Alcorcón afecta a la llamada ‘línea de transición’ para despegues y aterrizajes de aeronaves desde Cuatro Vientos, situada a poca distancia. Esto obligaría a llevar la actividad del aeródromo decano de la aviación española a un lugar menos molesto. Una actividad que siempre han aspirado a heredar los nuevos proyectos aeroportuarios.

Hace unos días, el diario ‘El Mundo’ citaba a fuentes de la empresa nacional de aeropuertos AENA para anunciar el propósito de Fomento de dejar a Cuatro Vientos sólo para su uso por helicópteros,

El Álamo, ubicación «ideal» según Madrid. 

El consejero de Transportes, Infraestructuras y Vivienda de Madrid, Pablo Cavero, remarcaba tras esto que la ubicación del aeródromo de El Álamo es la «ideal» para albergar una instalación especializada en la aviación ejecutiva,  los vuelos de jet privado. En declaraciones recogidas por Europa Press, destacaba la sinergía con el proyecto Eurovegas y su ubicación en una zona que minimiza los riesgos operacionales al haber poca población en su entorno.

El consejero ha indicado que la construcción del aeródromo permitirá la creación de puestos de trabajo, tanto en el desarrollo del equipamiento como en el desarrollo de actividades del sector terciario que vienen asociadas al desarrollo de esta clase de instalaciones.

Cavero ya tuvo la oportunidad de exponer el año pasado a la consejera de Fomento de Castilla-La Mancha, Marta García de la Calzada, el proyecto aeroportuario madrileño durante la negociación del convenio de abono transporte.