La pandemia destruye otros 8.000 empleos en la provincia

J.S.
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En el conjunto del año se han 'volatilizado' 16.200 empleos en la provincia. La caída de la ocupación viene acompañada de una bajada del desempleo. El segundo trimestre del año terminó en la provincia con 54.900 parados frente a los 61.500 de marzo

La oficina de empleo situada en la primera planta de la Estación de Autobuses permanece cerrada. - Foto: Ví­ctor Ballesteros

La mejora de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus  permite centrar el análisis en sus consecuencias económicas. Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE),  ratifican el desplome de la ocupación durante los meses de confinamiento. Una circunstancia a la que no es ajena el mercado laboral de la provincia de Toledo ni el de Castilla-La Mancha.
En el segundo trimestre del año se han destruido 8.200 empleos en la provincia de Toledo. Ya en el primer trimestre se esfumaron otros 8.000 empleos y eso que el estado de alarma afectó sólo a las dos últimas semanas del mes de marzo. Junio cerró con 266.600 toledanos ocupados frente a los 274.800 del primer trimestre o los 282.800 con los que acabó el año. En seis meses, el número de  ocupados ha caído en 16.200 personas en la provincia de Toledo.La tasa de actividad se ha reducido un 2,9% al pasar del 59,12% al 56,22%.
En el conjunto de España, en un trimestre se han perdido 1,074 millones de empleos, un récord en negativo en la serie estadística. De ellos, 29.800 se concentran en Castilla-La Mancha. Así las cosas, el primer semestre de 2020 cerró con 771.100 ocupados en la región frente a  los 800.900 de marzo, y la tasa de actividad ha pasado del 57,87% al 56,22%.
La cifra es preocupante si se tiene en cuenta, tal y como explica el INE que no se incluye a los afectados por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) con suspensión de empleo que, según la metodología de la EPA, se consideran ocupados. El descenso de la ocupación en Toledo es del 2,9% con respecto al trimestre anterior. En términos anuales la caída se suaviza hasta el 2,05%.
La caída de la ocupación viene acompañada, sin embargo, de un descenso del paro. El segundo trimestre del año terminó en la provincia con 54.900 parados frente a los 61.500 con los que concluyó el primer trimestre. En un trimestre, el número de toledanos en situación de desempleo  bajó en 6.600 personas. En términos interanuales la caída del desempleo es del 7,26% puesto que en junio del año pasado el paro afectaba a 59.200 toledanos. La tasa de paro desciende al 16,90% frente al 17,86% del año pasado. El trimestre anterior este indicador cerró en el 18,29%.
El paro en Castilla-La Mancha también bajó en el segundo trimestre de este año. Lo hizo en 20.900 personas con respecto al trimestre anterior, un 11,80% menos, por lo que la tasa de desempleo en la región cayó  del 18,11% al 16,84%. El número total de desempleados en la región al terminar el primer semestre del año asciende a 156.200.
Castilla-La Mancha ha sido la segunda comunidad autónoma en términos absolutos en descenso del paro en el segundo trimestre del año, una evolución que el director general de Programas de Empleo, José Luis Cabezas, llamó a  analizar «con prudencia» en el escenario de distorsión provocado por el Covid. No obstante, destacó que el descenso en la tasa de paro en la región ha reducido la brecha con respecto al conjunto del país a poco más de un punto, y recordó que en el año 2015 esa diferencia era de siete puntos. «Debemos continuar muy vigilantes y trabajando muy duro para reducir el desempleo en la región», aseguró.
«La caída ha sido especialmente intensa en términos trimestrales, con 20.900 personas paradas menos», indicó  Cabezas, que subrayó que el dato supone un respiro «en un contexto de subida del paro en el conjunto del país».
En términos interanuales, el paro ha bajado en Castilla-La Mancha en 5.000 personas, lo que supone una caída del  3,10% con respecto al mismo trimestre del año anterior.
En el conjunto de España, el paro subió en 55.000 personas en el segundo trimestre del año, lo que supone un 1,6% más que en el trimestre anterior, y la ocupación disminuyó en 1.074.000 puestos de trabajo (-5,4%), su mayor retroceso de la serie histórica, iniciada en 1976, reflejando así el impacto de la crisis sanitaria y del estado de alarma, que afectó prácticamente a todo el periodo de abril-junio.