Los ojos curiosos del encierro en casa

M.G.
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Medio centenar de fotografías sobre el confinamiento del concurso de Photoespaña se exponen en el patio de Armas de la Puerta de Bisagra hasta el 5 de julio. La muestra recorrerá todos los barrios de Toledo hasta el 31 de octubre

Los ojos curiosos del encierro en casa - Foto: David Pérez

Unas manos de mediana edad que se escapan para tomar aire y aplaudir.  Un primer plano de una sanitaria con mirada cansada. Un niño recostado que mira en blanco y negro por la ventana, con curiosidad y temor al mismo tiempo porque no entiende muy bien qué pasa ni por qué hay que estar encerrado en casa. Estas tres imágenes son un pequeño extracto de lo mucho que expresa la exposición itinerante que viste el patio de Armas de la Puerta de Bisagra con medio centenar de fotos colocadas en vallas metálicas, las obras de los seleccionados de Toledo en el concurso ‘Desde mi balcón’ que lanzó PhotoEspaña durante el confinamiento.
Las instantáneas reflejan lo cotidiano de esos días extraordinarios provocados por la pandemia del coronavirus y cada objetivo se ha fijado en un detalle, en una escena más de las muchas que se han vivido sin salir de casa para contener el virus. Los mayores, los más pequeños y los sanitarios son protagonistas de una cámara colocada en el momento justo. Sin adornos, sin poses forzadas buscando simetrías o estéticas determinadas. 
Los autores tampoco tienen por qué ser profesionales, aunque los hubo, ya que el concurso invitaba a la ciudadanía a enviar fotos de la cuarentena y muchas ciudades españolas participaron con ganas, como ocurrió en Toledo, con 312 imágenes, de las que se seleccionaron cincuenta de ellas que ahora vuelven a cobrar vida en lonas de 1,60 X1,40 metros como protagonistas de la reactivación cultural, como testigos de que el arte se puede disfrutar en la calle a todas horas. También es posible ‘que siente cátedra’ para otras iniciativas culturales que pueden tener salida de la misma manera en estos tiempos de protocolos y de medidas sanitarias para evitar contagios.
Las vallas metálicas como soporte no son casuales. Intentan evocar el ambiente del confinamiento y ofrecen un toque cotidiano que ayuda a resaltar las imágenes que intercambian mirada con el espectador, una más cálidas, otras más angustiosas en función del momento y del lugar. Llama la atención también esa vista solitaria de Zocodover cuando meses atrás estaba plagada de toledanos y de turistas pasando y disfrutándola a diario.
recorrido. El carácter itinerante de la muestra es un acierto en Toledo y en las cincuenta ciudades que exponen al mismo tiempo una amplia colección de fotos. La cifra es lo de menos, pero lo cierto es que hay 2.450 instantáneas que nos recuerdan momentos especiales, días de angustia, de miedo, de enfermedad y de desesperación, pero también de solidaridad, de amistad, de amor y de esperanza.
La exposición permanecerá en  Bisagra hasta el 5 de julio. De aquí se muda al Paseo de Recaredo y seguirá su itinerario para pasar por todos los barrios hasta el 31 de octubre.