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La antigua nave de 'Standard' retomará su actividad en mayo

Jaime Galán
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El nuevo proyecto tiene todo preparado para comenzar las obras a falta de que el Ayuntamiento de Toledo dé luz verde. La nave ubicada en la calle Ventalomar será rehabilitada «al 95 por ciento», solo descartando las zonas más dañadas

Vista exterior de la nave que pronto ocupará una sede de ‘Transportes Savi’. - Foto: David Pérez

Es una información apta para melancólicos. La nave industrial que en su día inició la creación del barrio del Polígono como eje de trabajo y residencia con su apertura en 1971, la que dio sede a la compañía 'Standard', volverá a tener actividad años después de encontrarse en una situación de verdadero abandono. El estudio de Carlos Rojo, el presidente del Colegio Oficial de Arquitectos de Toledo, será el encargado de ejecutar el proceso de rehabilitación de la nave. Unos trabajos que, según indica el propio Carlos Rojo, se harán «al 95 por ciento», es decir, que se renovará en su totalidad a excepción de ciertas zonas de la estructura que están dañadas y que «no creemos conveniente restaurar porque la nueva empresa no le va a dar uso».

Esos puntos con más daños estructurales a los que se refiere el arquitecto son parte de los almacenes o de los muelles de carga que la nave tenía en su día. Y es que la empresa que ha decidido abrir sus puertas en esta ubicación se dedica a la logística y no es otra que 'Transportes Savi', compañía que, precisamente, ya tenía sede en Toledo y a tan solo unos metros de distancia en la calle Río Jarama. Con este proyecto contará con una nave de dimensiones mucho más mayores a la actual. Por ello, Carlos Rojo detalla que «si la actividad que se va a desarrollar es de logística, tiene más sentido usar espacios para crear 40 dársenas de carga y descarga de camiones, que recuperar los viejos muelles de carga estando tan dañados en su estructura».

Y es que para el que no conozca el estado actual de la antigua nave de 'Standard', tan solo tiene que darse un paseo por la calle Ventalomar para apreciar el riesgo de derrumbe que presenta el edificio. Carlos Rojo apunta que, además, «ha sufrido un expolio». Es de sobra conocido que la nave ha sido el epicentro de robos de materiales, de pilares estructurales e, incluso, ha sido sede -con el peligro que conlleva- de botellones juveniles y escenario para pintar grafitis, por las pruebas que durante años se quedaban en el entorno. Hay quien piensa que incluso han retirado los pilares que sustentan la nave para que esta decaiga y así poder recoger otros materiales más fácilmente desde el suelo.

El interior de la nave ha sufrido robos, derrumbes y actos vandálicos. El interior de la nave ha sufrido robos, derrumbes y actos vandálicos. A esta situación hay que sumarle los daños que también ocasionó Filomena que, sin algunos de esos pilares que fueron sustraídos, varias partes de la antigua fábrica se derrumbaron al suelo. Por eso, Carlos Rojo insiste en que su rehabilitación es «casi total». Asegura que no contemplaron derribarla, que la van a dotar de un nuevo cierre perimetral «más acorde a la empresa que lo quiere recuperar» y que ya se han realizado ensayos e investigaciones con georradar «para poder determinar el estado de la cimentación y poder acreditar el tamaño y la ubicación de la misma», explica Rojo.

El arquitecto no tiene problemas en hablar de posibles fechas para su reapertura y las fija para «el mes de mayo o la primavera de 2023». Y es que Carlos Rojo recalca que tanto su empresa como el cliente «están deseando ponerse manos a la obra» a la espera de que el Ayuntamiento de Toledo les conceda la licencia. Además, Rojo augura que la autorización «llegará pronto porque todas las partes tenemos bastante interés en que esto salga adelante».

La nave que en su día llegó a dar trabajo a cerca de 1.500 trabajadores y supuso la construcción de bloques de viviendas en el barrio del Polígono está más cerca que nunca de volver a estar operativa. Una buena noticia para el paisaje de la zona y para la melancolía del barrio.