La mortalidad en Toledo sube un 107% durante la pandemia

J.S.
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Entre el 9 de marzo y 24 de mayo han muerto 2.570 personas en Toledo con independencia la causa cuando en idéntico período de año anterior lo hicieron 1.236. En el conjunto del año han fallecido 3.903 personas frente a las 2.703 de 2019.

Dos ataúdes son sacados del hospital Virgen de la Salud de Toledo. - Foto: Yolanda Lancha

El número estimado de defunciones en la provincia de Toledo entre el 1 de enero y el 24 de mayo asciende a 3.903 personas, lo que supone un aumento del 44,4% respecto al mismo periodo del año anterior. Es decir, en las primeras 21 semanas de 2020 se han registrado en Toledo 1.200 fallecimientos más que en idéntico período del año pasado. Este exceso de mortalidad es el noveno más alto de España. Tan sólo   las provincias de Segovia, Albacete, Guadalajara, Madrid, Ciudad Real, Soria, Salamanca y Barcelona superan el incremento registrado en la provincia de Toledo.
Así lo recoge el estudio publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el que se recogen los datos actualizados de los registros civiles y se comparan con el series históricas de defunciones realizadas por este organismo autónomo adscrito al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.
Dado que los datos reflejan la mortalidad sin distinguir causas, no se puede medir de forma exacta el impacto de la pandemia provocada por el coronavirus, pero sí se observa un considerable aumento en el número de defunciones que, obviamente están vinculadas al nuevo patógeno. De hecho, el exceso de defunciones se concentra en los meses de marzo y abril. De hecho, hasta el 8 de marzo en la provincia de Toledo habían fallecido 1.333 personas desde comienzos del 2020 cuando en idéntico período de 2109 lo habían hecho ya 1.467 personas, es decir, 134 menos.
La mortalidad en Toledo sube un 107% durante la pandemiaLa mortalidad en Toledo sube un 107% durante la pandemiaEl punto de inflexión se produce entre 9 al 15 de marzo. En esa undécima semana del año, a finales de la cual el Gobierno decide decretar el Estado de Alarma y el confinamiento de la población, en la provincia de Toledo se certifican 143 muertes. En ese mismo período de 2019, las muertes contabilizadas sumaron 116. Por tanto, la cifra de fallecidos se disparó un 23,27%.
Entre el 9 de marzo y el 26 de abril se concentran las semanas más duras de la pandemia en Toledo, ya que el crecimiento de las defunciones es exponencial. El pico se produce en la semana 14, es decir, entre el 30 de marzo y el 5 de abril. En esos siete negros días, en la provincia fallecen 452 personas frente a las 110 que lo hicieron en 2019. El exceso de mortalidad alcanza el 310%. Una semana antes, el número muertos alcanzó los 412 frente a los 92 del ejercicio anterior, por lo que el incremento relativo alcanzó el 347,82%, el mayor de los registrados durante el período del estudio.
Desde el comienzo de la emergencia sanitaria (semana 11) hasta el 24 de mayo (semana 21)en la provincia de Toledo han fallecido 2.570 personas frente a las 1.236 que lo hicieron en idéntico periodo temporal de 2109. Son 1.334 más, lo que en términos relativos sitúa el incremento en el 107%.
La mortalidad en Toledo sube un 107% durante la pandemiaLa mortalidad en Toledo sube un 107% durante la pandemiaToledo es, no obstante, la segunda provincia de la región menos castigada por la pandemia tras Cuenca, cuyo exceso de mortalidad ha sido del 35,65%. Peores datos presenta Ciudad Real, donde el incremento de la mortalidad asciende al 67,46%, Guadalajara 72,97 y Albacete 73,01. Tanto Guadalajara como Albacete presentan peor dato que Madrid, en donde el la mortalidad ha crecido un  72,74% en lo que va de año.
castilla-la Mancha. El hecho de que cuatro de las cinco provincias de la región estén entre las diez con mayor incremento de las defunciones explica que Castilla-La Mancha sea la segunda comunidad autónoma que presenta un mayor incremento de las defunciones cifrado en el 58,0%. Tan sólo la Comunidad de Madrid cuenta con una tasa superior ya que alcanza el 72,7%. En tercer lugar tras Madrid y Castilla-La Mancha se encuentra Cataluña con un incremento del 41%. Por el contrario, los menores incrementos se observan en Baleares (0,5%) y Región de Murcia (1,1%).
La semana 14 del año -entre el 30 de marzo y el 5 de abril- fue también la más dura para Castilla-La Mancha. En esos siete días el INE contabiliza que se produjeron la friolera de 1.860 decesos frente a los 365 de idéntico período de 2019. El incremento fue del 409,58%. No fue la subida más elevada en términos porcentuales. Ésta se produjo en la semana 13. En ese período las muertes en la región llegaron a crecer un 431,12%. Y es que se certificaron 1.843 decesos frente a los 347 del año anterior.
Atendiendo a la edad de las víctimas, el exceso de mortalidad es más significativo entre los grupos de edad más avanzada. Así, en Castilla-La Mancha ha muerto en lo que va de año 28 personas más de edades comprendidas entre los 45 y los 49 años. La cifras se van incrementado tras cumplir los 60. en el rango de 60 a 64 años han fallecido 189 castellano-manchegos más que 2019; 240 más entre 65 y 69 años; 387 más entre 70 y 74 años; 587 entre 75 y 79 años; 811 entre 80 y 84 años; 1.136 entre 85 y 89 años y 1.488 de más de 90 años.