Vecinos piden un parque en Vega Baja y rechazan el cuartel

L.T.
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Propuestas como un referéndum para decidir el futuro del espacio o la creación de una Asociación de Amigos de la Vega Baja fueron planteadas en la segunda jornada del encuentro 'Diálogos en la Vega', celebrado en el Campus de la Fábrica de Armas

Vecinos piden un parque en Vega Baja y rechazan el cuartel - Foto: Yolanda Redondo

La segunda jornada de Diálogos en Vega Baja, el encuentro entre diferentes instituciones, asociaciones y plataformas vecinales celebrado desde el jueves pasado en el Campus de la Fábrica de Armas, se desarrolló nuevamente sin la presencia de promotores inmobiliarios ni representantes de la Junta de Comunidades y el Ayuntamiento. Sí asistieron, a diferencia de la tarde anterior -cuando solo estuvieron presentes los exconcejales de Ganemos Toledo Javier Mateo y Eva Jiménez, además de Aurelio San Emeterio (IU)-, varios concejales de la oposición, entre ellos los portavoces de Ciudadanos y Unidas Podemos, José Esteban Paños y Chema Fernández.

«Experiencias de aquí y allá para una Vega por venir» fue el epígrafe que agrupó, mayoritariamente, los testimonios de arquitectos y representantes de las asociaciones de vecinos. La conclusión fue que estos últimos reclaman convertir en un parque público el yacimiento y se oponen a la construcción de un nuevo cuartel de la Guardia Civil (que quedaría, según miembros de Azumel y de San Pedro el Verde, emplazado en mitad del término municipal y carente de las entradas y salidas necesarias).

A favor de convertir la Vega Baja en una gran zona verde estuvieron los responsables de un jardín urbano próximo al Seminario, los creadores del Huertódromo del Polígono (instalado entre el campo de fútbol y el antiguo Velódromo) y representantes de asociaciones como Tributo y el Ampa Vega Baja del CEIP Fábrica de Armas, entre otros. Luz Comendador, por ejemplo, reivindicó «la creación de caminos de sombra para esta ciudad, pero no solo en la Vega Baja, sino en el resto de Toledo».

Diálogo intergeneracional, establecimiento de lazos sociales y «antídoto contra la soledad» fueron algunas de las expresiones empleadas por quienes participaron, a favor del ajardinamiento, en la mesa de diálogo vecinal «El vecindario y la infancia, el mejor abono para la Vega Baja», que coordinó el periodista Juan Ballesteros (RTVE). Entre ellos hubo protagonistas tan jóvenes como Youssef Torrecillas Ghazy, del Consejo de Participación Infantil y Adolescente de Toledo, y participantes internacionales como la colombiana Olga Mendoza, quien reclamó una «revolución verde» a los representantes de las administraciones y a toda la ciudadanía.

A lo largo de la tarde participaron arquitectos como Fernando Porras, quien habló sobre la experiencia de Madrid Río, y Carmen Mota, que disertó acerca de las «Experiencias conquenses sobre urbanismo ciudadano». Tuvo especial interés la charla «Explicando el Proyecto de Senda Vega Baja», por Dolores Sánchez y Josefa Blanco, profesoras en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Castilla-La Mancha. Ambas contribuyeron a clarificar ante los vecinos este proyecto de «conexión con el río», reactivando «una zona que hasta ahora era un vacío vallado» y cuya configuración actual se aparta de lo inicialmente concebido por la falta de colaboración del Ayuntamiento. Su coste, expusieron las arquitectas, «siendo rigurosos con la longitud que abarca y la superficie desarrollada, no excede los 25 euros por metro cuadrado según el promedio del presupuesto de contrata».

La jornada contó nuevamente con la participación del público. El arquitecto Javier Vellés, también profesor de la Escuela de Arquitectura, recordó que el fundador de este centro, Manuel de las Casas, ya planteó en su momento la idea de convertir en un parque la Vega Baja. Por el momento, Vellés defendió la instalación de la senda y trasladó al resto de asistentes la siguiente pregunta: ¿Ustedes se imaginan la sensación que producirá, dentro de doscientos años, pasear por una senda de moreras alineadas cada seis metros, como éstas? Será como sentirse trasladado a Aranjuez o al parque del Retiro de Madrid».

Fruto del debate con los representantes vecinales surgieron asimismo algunas propuestas, como la convocatoria de un referéndum (o, en su defecto, un concurso de ideas sometido después a criterios técnicos) abierto a todos los vecinos o la creación de una Asociación de Amigos de la Vega Baja que permita defender de manera coordinada el futuro de este espacio.